En las primeras horas de un martes, la prisión de Bremervörde guardó en silencio la muerte del hombre acusado de matar a seis personas en un refugio para madres jóvenes en Stade, Alemania. Hallado sin vida en su celda, aparentemente por su propia mano, el sospechoso —ciudadano alemán de origen turco— cierra un capítulo de un caso que comenzó el 29 de junio con una disputa de custodia convertida en masacre. La justicia formal no llegará a pronunciarse, pero las preguntas sobre el dolor, la violencia y los límites del sistema permanecen abiertas.
Muere en prisión el sospechoso del tiroteo que dejó seis víctimas en Alemania
Seis personas murieron en el tiroteo del 29 de junio en el refugio de Stade, incluyendo trabajadores del centro y empleados de bienestar juvenil.