En los primeros meses de 2026, treinta y dos personas en Moquegua descubrieron que portaban el VIH, no porque enfermaran, sino porque decidieron hacerse una prueba. Este detalle —el silencio del virus frente a la iniciativa de buscarlo— revela tanto la fragilidad de la salud pública como su posible fortaleza: la detección temprana como acto de responsabilidad colectiva. Las autoridades sanitarias responden con tratamiento preventivo gratuito, reconociendo que contener una epidemia invisible exige llevar la medicina al encuentro de quienes aún no saben que la necesitan.
Moquegua reporta 32 nuevos casos de VIH en lo que va del 2026
32 personas diagnosticadas con VIH, incluyendo 20 jóvenes, 2 adultos mayores de 60 años y 1 adolescente menor de 17 años.