Paraguay necesita mucha más inversión en infraestructura vial
A treinta kilómetros de Asunción, un terminal fluvial que nació como apuesta familiar en tierra rural se convierte hoy en símbolo del reposicionamiento logístico de Paraguay. Puerto Seguro Fluvial anuncia inversiones de ocho millones de dólares para alcanzar cien mil TEU de movimiento anual, mientras Villeta muta de zona agropecuaria a polo industrial con proyectos de hidrógeno verde, fertilizantes y textiles. La historia de este puerto es, en el fondo, la historia de un país mediterráneo que busca redefinir su lugar en las cadenas de valor del Cono Sur.
- PSF invertirá USD 8 millones este año en un tercer muelle, una grúa fija de gran capacidad y nuevos depósitos para quintuplicar su movimiento anual de contenedores.
- Villeta ha dejado de ser estancias y ganado para convertirse en destino de industrias de hidrógeno verde, fertilizantes, metales y textiles que generan carga fluvial constante.
- Paraguay sigue atado logísticamente a Argentina y Uruguay: cuando esos países se congestionan, el país sufre retrasos que ningún puerto interno puede resolver por sí solo.
- El grupo evalúa dar el salto a infraestructura portuaria marítima, inversiones de cientos de millones que requerirían socios y cambiarían la escala de su ambición.
- La digitalización avanza con inteligencia artificial aplicada a documentación y gestión de patios, mientras el puerto busca certificarse en ISO 14001 este mismo año.
A treinta kilómetros al sur de Asunción, Puerto Seguro Fluvial cumplió una década de operaciones en Villeta y no muestra señales de detenerse. Montserrat Griño, directora del recinto, describe con precisión la apuesta: ocho millones de dólares en inversiones este año para sumar un tercer muelle, una grúa fija de gran capacidad, ampliación de patios y un nuevo depósito de 2.700 metros cuadrados. El objetivo es pasar de veinte mil TEU de capacidad estática a veinticinco mil, y alcanzar cien mil TEU en movimiento anual de contenedores cargados.
Lo que impulsa esa expansión es la transformación del entorno. Villeta, que hace pocos años era principalmente tierra de estancias, hoy alberga depósitos, industrias y operadores logísticos. Proyectos vinculados al hidrógeno verde, fertilizantes, metales y textiles están llegando desde Argentina y Brasil, atraídos por el régimen de maquila paraguayo. Esa actividad genera un flujo constante de materia prima y exportaciones que necesitan salida fluvial, incluyendo cargas superiores a 160 toneladas que exigen infraestructura especializada.
La visión de Griño trasciende el río. El grupo evalúa oportunidades en infraestructura portuaria marítima, dentro y fuera del país, reconociendo que serían iniciativas de cientos de millones de dólares que no podrían ejecutarse en solitario. En paralelo, el puerto avanza en sostenibilidad —con grúas eléctricas y certificación ISO 14001 en curso— y en digitalización, incorporando inteligencia artificial para agilizar documentación y optimizar patios de contenedores.
Sin embargo, Griño es directa sobre los límites del sector: Paraguay necesita mucho más en infraestructura vial y mantenimiento de rutas. La dependencia logística de Argentina y Uruguay sigue siendo el cuello de botella real. Lo que comenzó como una apuesta familiar en zona rural se ha convertido en un espejo de las ambiciones regionales del país, y Villeta en la prueba de que la logística está redibujando el mapa de Paraguay.
A treinta kilómetros al sur de Asunción, en el corazón de Villeta, Puerto Seguro Fluvial está en medio de una transformación que refleja el cambio más amplio que experimenta Paraguay. El terminal fluvial, que cumplió una década de operaciones hace poco, no es solo un puerto: es un síntoma de cómo una región rural se convierte en un centro logístico regional con ambiciones que trascienden sus propias fronteras.
Montserrat Griño, directora del recinto y miembro de la familia que lo controla, habla de números concretos. El puerto tiene hoy una capacidad estática de veinte mil contenedores equivalentes a veinte pies (TEU). Con las inversiones que están realizando, proyectan alcanzar veinticinco mil TEU de capacidad estática y cien mil TEU en movimiento anual de contenedores cargados. Para lograrlo, están invirtiendo ocho millones de dólares este año en un tercer muelle, una nueva grúa fija de gran capacidad, ampliación de patios, y un depósito de dos mil setecientos metros cuadrados que ya está en construcción. Estas inversiones se suman a desembolsos anteriores de cinco millones de dólares, construidos sobre una inversión original de veinte millones que levantó el terminal desde cero.
Lo que atrae esa inversión es lo que está sucediendo alrededor del puerto. Hace algunos años, Villeta era principalmente estancias con vacas y gallinas. Hoy, depósitos, industrias y operadores logísticos ocupan la zona. Proyectos vinculados al hidrógeno verde, fertilizantes, metales y textiles están llegando a Paraguay desde Argentina y Brasil, aprovechando las ventajas de la maquila local. Esa actividad genera un flujo constante de materia prima, equipos y exportaciones que necesitan movimiento. Parte importante de esa carga entra y sale por vía fluvial. El puerto no busca atraer una industria específica, sino estar preparado para todos los proyectos industriales nuevos que llegan, incluyendo cargas de más de ciento sesenta toneladas que requieren infraestructura especializada.
Pero la visión de Griño va más allá de Paraguay. El grupo está observando con interés oportunidades en infraestructura portuaria marítima, tanto dentro como fuera del país. Reconoce que se trataría de inversiones de cientos de millones de dólares, iniciativas de gran escala que no podrían realizarse en solitario. Para Paraguay, dice, sería estratégico contar con mayor previsibilidad logística y tener presencia más directa en infraestructura marítima.
En el frente operativo, el puerto está avanzando en sostenibilidad y digitalización. Este año espera certificarse en ISO 14001. Las grúas principales son eléctricas y están optimizando movimientos para reducir consumo de combustibles fósiles. Tienen desarrolladores trabajando a tiempo completo, realizando pequeñas actualizaciones casi cada semana y grandes desarrollos tecnológicos varias veces al año. Ya están incorporando inteligencia artificial en dos proyectos: uno para agilizar procesos documentales y otro para ordenar patios de contenedores.
Pero cuando se pregunta por los cuellos de botella logísticos regionales, Griño es directa: Paraguay necesita mucha más inversión en infraestructura vial y mantenimiento de rutas. El país sigue dependiendo fuertemente de Argentina y Uruguay para el movimiento de cargas. Cuando hay congestión o problemas en esos países, Paraguay sufre retrasos. Además, existen procesos burocráticos que ralentizan trámites de importación y exportación. Estos son los obstáculos que limitan el crecimiento, no la capacidad portuaria.
La competencia entre terminales paraguayos es alta, y todos están apostando por mejorar servicio, ampliar capacidad e incorporar mejores equipos. Eso finalmente beneficia al cliente y fortalece al sector. Lo que comenzó como una apuesta de una familia en una zona rural hace diez años se ha convertido en un espejo del espíritu con que Paraguay está asumiendo su desafío de ser actor de primera línea en el contexto regional. Villeta no es solo un puerto. Es una prueba de que la logística regional está redefiniendo el mapa del país.
Citações Notáveis
Estamos proyectando unas 25 mil TEU de capacidad estática y unas 100 mil TEU en movimiento de contenedores cargados en el mediano plazo— Montserrat Griño, directora de Puerto Seguro Fluvial
Paraguay necesita mucha más inversión en infraestructura vial y mantenimiento de rutas— Montserrat Griño
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué Montserrat Griño habla tanto de inversión en infraestructura vial si ella dirige un puerto?
Porque un puerto sin carreteras que lo alimenten es como un corazón sin arterias. Ella ve que su terminal puede crecer, pero si Paraguay no invierte en las rutas que conectan con Argentina y Uruguay, el crecimiento tiene un techo.
¿Qué significa que Villeta pasó de estancias a polo industrial en una década?
Significa que la geografía económica de Paraguay se está moviendo hacia el sur. Las industrias nuevas necesitaban un lugar, encontraron Villeta, y ahora el puerto está ahí para capturar esa carga. Es un círculo virtuoso, pero frágil.
¿Por qué un puerto fluvial en Paraguay estaría interesado en invertir en puertos marítimos?
Porque la hidrovía tiene límites. Si quieres ser un actor logístico regional de verdad, necesitas acceso directo al océano. Un puerto marítimo te da eso, pero requiere cientos de millones de dólares que una empresa familiar no puede invertir sola.
¿La inteligencia artificial en un puerto es algo cosmético o realmente cambia cómo funciona?
Cambia. Si la IA puede ordenar automáticamente dónde va cada contenedor en el patio, ahorras horas de trabajo manual. Si agiliza documentos, reduces el tiempo que un camión espera en la puerta. Son ganancias pequeñas que se suman.
¿Qué tan real es la amenaza de la competencia entre puertos paraguayos?
Muy real. Todos están invirtiendo, todos están mejorando. Eso es bueno para el sector, pero significa que Puerto Seguro Fluvial no puede quedarse quieto. Tiene que seguir creciendo o pierde relevancia.