Fue como un accidente que me llevó por delante
En el estreno del pódcast Seres auténticos, la periodista Mónica Carrillo hizo balance de dos décadas en Antena 3 con la serenidad de quien ha aprendido a reconocer los accidentes afortunados. Lo que comenzó como un desvío hacia la televisión —cuando ella buscaba la radio— terminó siendo el eje de una identidad profesional construida junto a Matías Prats durante dieciocho años. Su historia invita a reflexionar sobre cómo las bifurcaciones inesperadas, y la valentía de transitarlas, pueden definir una vida entera.
- Carrillo confiesa que la televisión no fue una elección sino un atropello: llegó sin buscarlo y se quedó sin planearlo.
- Abandonar la seguridad de una plaza fija en TVE por una cadena privada fue la apuesta más arriesgada de su carrera, y también la más transformadora.
- La complicidad con Matías Prats, construida desde el desconocimiento mutuo, se ha convertido en el motor silencioso de uno de los informativos más longevos de la televisión española.
- Hace cinco años, revelar públicamente su diagnóstico de carcinoma fue un impulso, no un cálculo; hoy lo considera uno de los actos más valiosos de su vida.
Mónica Carrillo se sentó frente a Rafa Rodrigo en el estreno de Seres auténticos para hacer algo poco habitual en su oficio: hablar de sí misma. La periodista de Antena 3 repasó dos décadas en la cadena, pero también los giros imprevistos que moldearon su carrera.
Carrillo nunca planeó estar frente a una cámara. Su destino era la radio, pero la televisión, según sus propias palabras, la atropelló. Ese accidente se convirtió en vocación, y la vocación en dieciocho años presentando los informativos del fin de semana junto a Matías Prats. Una asociación que comenzó entre dos desconocidos —ella le confesó al conocerlo que estaba «bastante impresionada» y que entendía que él no— y que con el tiempo se transformó en una amistad genuina visible en pantalla.
Antes de Antena 3, Carrillo tenía lo que muchos envidiarían: una plaza fija en Televisión Española. Dejarla fue, en sus palabras, una decisión «valiente», una bifurcación que le cambió la vida no solo en lo profesional, sino en lo más profundo de quién era.
En la conversación también afloró lo más íntimo. Hace cinco años decidió contar públicamente su diagnóstico de carcinoma en la nariz. No fue un gesto calculado, sino impulsivo. Lo que la empujó fue la posibilidad de que su experiencia sirviera a otros. Cinco años después, sin dudarlo, afirma que fue la decisión correcta: compartir la vulnerabilidad, descubrió, tiene un valor que supera con creces el miedo a exponerse.
Mónica Carrillo se sentó frente a Rafa Rodrigo en el estreno de Seres auténticos, su pódcast, para hacer balance de una carrera que ha definido su propia vida de formas que no esperaba. La periodista de Antena 3 repasó dos décadas en la cadena, pero también algo más profundo: cómo la televisión la encontró cuando ella buscaba otra cosa completamente distinta.
Carrillo llegó a la pequeña pantalla sin planearlo. Su intención era trabajar en radio, pero la televisión, como ella misma lo describió, la atropelló. "Fue como un accidente que me llevó por delante", explicó, reflexionando sobre un giro que terminaría marcando el resto de su trayectoria profesional. Lo que pudo haber sido un desvío temporal se convirtió en el camino que definiría quién era como comunicadora.
Durante dieciocho años ha presentado las noticias del fin de semana de Antena 3 junto a Matías Prats, una asociación que ha trascendido lo meramente profesional. Carrillo subrayó la importancia de esa complicidad, esa amistad que existe entre ellos. "Nos gusta nuestro trabajo y eso se nota", señaló, reconociendo que en televisión esa química genuina es fundamental. Cuando le comunicaron que presentaría con Prats, ella apenas lo conocía. Se lo dijo directamente: "Me acaban de comentar esto, estoy bastante impresionada. Me hace mucha ilusión, entiendo que a ti no", recordó entre risas, capturando el momento en que dos desconocidos comenzaron una relación laboral que duraría casi dos décadas.
Pero antes de Antena 3 estaba Televisión Española, donde Carrillo tenía lo que muchos considerarían un puerto seguro: una plaza fija en la cadena pública. Abandonar esa estabilidad para fichar por una cadena privada fue, en sus palabras, una decisión "valiente". "Ahí hubo una bifurcación", explicó, describiendo el momento como un cambio que le "cambió la vida". No solo profesionalmente, sino en términos más amplios de quién era y quién llegaría a ser.
En la conversación también emergió algo más personal. Hace cinco años, Carrillo decidió hacer público su diagnóstico de carcinoma en la nariz. No fue una decisión meditada ni estratégica. "No me costó nada, fue impulsivo", afirmó. Lo que la movió fue la posibilidad de que su experiencia pudiera ayudar a otras personas enfrentadas a situaciones similares. Cinco años después, sin dudarlo, reconoce que fue la decisión correcta. "Me alegro mucho de haberlo hecho", dijo, subrayando que la vulnerabilidad compartida tiene un valor que trasciende el miedo inicial a exponerse públicamente.
Citações Notáveis
Me acaban de comentar esto, estoy bastante impresionada. Me hace mucha ilusión, entiendo que a ti no— Mónica Carrillo, recordando su primera conversación con Matías Prats
No me costó nada, fue impulsivo— Mónica Carrillo, sobre su decisión de hacer público su diagnóstico de carcinoma
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Cómo es que alguien que quería trabajar en radio termina siendo la cara de las noticias de fin de semana en una cadena nacional durante veinte años?
Carrillo lo describe como un accidente, pero no en el sentido de algo malo. Es más bien que la televisión la encontró cuando ella estaba buscando en otra dirección. A veces el camino que no planeamos es el que realmente nos transforma.
Dieciocho años con Matías Prats es mucho tiempo. ¿Qué hace que esa pareja de presentadores funcione cuando tantas otras no?
Ella lo dice claramente: les gusta lo que hacen, y eso se ve. No es una fórmula complicada. Es genuino. Cuando empezaron, ni siquiera se conocían bien, pero construyeron algo basado en respeto mutuo y amistad real.
Abandonar TVE por Antena 3 fue arriesgado. ¿Cómo se toma una decisión así?
Para ella fue un momento de bifurcación, un punto donde podía seguir en lo seguro o saltar. Llamó a esa decisión valiente, y lo fue. No todos están dispuestos a renunciar a la estabilidad de una plaza fija en la cadena pública.
Y luego está el tema del carcinoma que hizo público. Eso requiere un tipo diferente de valentía.
Sí, pero ella dice que fue impulsivo, no calculado. No pensó en las consecuencias, solo en que podía ayudar a otros. Cinco años después, ve claramente que fue lo correcto. La vulnerabilidad compartida tiene poder.
¿Siente que esas decisiones grandes —dejar TVE, compartir su diagnóstico— están conectadas de alguna forma?
Probablemente. Son actos de autenticidad. Ella eligió no quedarse en lo cómodo, eligió no esconder lo difícil. Son formas diferentes de decir: esto es quién soy, y estoy en paz con ello.