La cámara del cruce exacto donde murieron dos jóvenes estaba en mantenimiento
En los días que siguieron a la muerte de dos jóvenes durante las marchas del 14 de noviembre en Lima, la Municipalidad Metropolitana alegó desperfectos técnicos para no entregar las grabaciones de la cámara ubicada precisamente en el cruce donde Inti Sotelo y Bryan Pintado perdieron la vida. La ausencia de esa evidencia visual en un momento en que la sociedad peruana exige rendición de cuentas recuerda cuánto depende la justicia de la integridad de quienes custodian los registros del poder. Lo que no se puede ver, difícilmente puede ser juzgado.
- La cámara del cruce exacto donde murieron dos jóvenes manifestantes aparece fuera de servicio justo cuando fiscales y defensores más la necesitan.
- Más de cien heridos y dos muertos en las protestas contra Merino convierten cada fragmento de evidencia en una pieza crucial para determinar responsabilidades policiales.
- La municipalidad entregó grabaciones de 33 cámaras que cubren medio centenar de calles, pero ese material rodea el punto neurálgico sin tocarlo.
- Los cuestionamientos sobre la coincidencia entre el 'mantenimiento' de la cámara y la gravedad de los hechos registrados en ese cruce crecen entre investigadores y opinión pública.
- Las investigaciones avanzan con evidencia incompleta, dejando un vacío que podría proteger a responsables o simplemente nunca cerrarse.
El domingo posterior a las marchas del 14 de noviembre, la Municipalidad de Lima anunció que no podría entregar las grabaciones del cruce entre Nicolás de Piérola y Abancay: la cámara instalada allí estaba fuera de servicio por desperfectos técnicos. Ese cruce no es cualquier punto de la ciudad; fue el escenario donde Inti Sotelo y Bryan Pintado murieron durante la segunda marcha nacional contra el gobierno de Manuel Merino, protestas que dejaron además más de cien personas heridas.
La explicación municipal señaló expresamente que la cámara de ese cruce fue excluida de la entrega de material a las instituciones investigadoras precisamente por encontrarse en mantenimiento. La MML sí remitió al Ministerio Público y a la Defensoría del Pueblo grabaciones provenientes de otras 33 cámaras de su Gerencia de Seguridad Ciudadana, cubriendo alrededor de cincuenta calles, jirones y avenidas aledañas con imágenes del desplazamiento de personas y de las acciones policiales.
Sin embargo, ese material rodea el punto crítico sin registrarlo. La coincidencia entre la ubicación exacta de las muertes y la ausencia de video ha generado dudas sobre la disponibilidad real de evidencia. Mientras fiscales y defensores públicos trabajan con lo que sí fue entregado, el hueco en el registro visual del momento más grave de las protestas complica seriamente cualquier intento de esclarecer responsabilidades.
La Municipalidad de Lima comunicó el pasado domingo que no podría entregar las grabaciones de videovigilancia del cruce entre las avenidas Nicolás de Piérola y Abancay a los organismos que investigan los abusos policiales del 14 de noviembre. El equipo de vigilancia en ese punto crítico, explicó la comuna, se encontraba fuera de servicio por problemas técnicos.
Este cruce fue el escenario donde Inti Sotelo y Bryan Pintado perdieron la vida durante la segunda marcha nacional contra el gobierno de Manuel Merino. Las protestas dejaron además más de cien personas heridas. Las autoridades competentes abrieron investigaciones para identificar a los responsables de los enfrentamientos que terminaron en muertes.
La ausencia de video de ese punto específico representa un vacío importante en la recopilación de evidencia. La municipalidad precisó en su comunicado que la cámara ubicada en el cruce de Abancay y Nicolás de Piérola no fue incluida en la entrega de material a las instituciones investigadoras precisamente porque estaba en mantenimiento debido a desperfectos técnicos.
Sin embargo, la MML sí logró entregar grabaciones al Ministerio Público y a la Defensoría del Pueblo provenientes de otras 33 cámaras que opera su Gerencia de Seguridad Ciudadana. Ese material audiovisual cubre aproximadamente cincuenta calles, jirones y avenidas de la zona, mostrando el desplazamiento de personas y las acciones de los efectivos policiales durante los enfrentamientos.
La explicación de desperfectos técnicos en la cámara del cruce exacto donde ocurrieron las muertes ha generado cuestionamientos sobre la disponibilidad de evidencia visual para esclarecer responsabilidades. Mientras las investigaciones avanzan con el material que sí fue entregado, la falta de video del punto neurálgico de los hechos deja un hueco que complica el trabajo de los fiscales y defensores públicos que buscan determinar qué sucedió en esos momentos críticos.
Citações Notáveis
La cámara ubicada en el cruce de las avenidas Abancay y Nicolás de Piérola no fue consignada en la entrega de los contenidos debido a que se encuentra en mantenimiento por desperfectos técnicos— Municipalidad de Lima
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué precisamente la cámara del cruce más importante estaba en mantenimiento?
Eso es lo que muchos se preguntan. La municipalidad dice que fue mala suerte, un desperfecto técnico. Pero el timing es complicado: es el único video que falta del lugar exacto donde murieron dos personas.
¿Cuánto material sí entregaron?
Treinta y tres cámaras en total, cubriendo unas cincuenta calles. Hay mucho video de lo que pasó alrededor, del movimiento de la gente, de los policías. Pero no del corazón del incidente.
¿Esto detiene la investigación?
No la detiene, pero la complica. Los fiscales tienen contexto, tienen movimiento, tienen acciones policiales registradas. Pero no tienen el momento exacto en que todo sucedió.
¿Cuándo se suponía que debería haber estado funcionando?
Eso es lo que nadie explica claramente. Una cámara de vigilancia municipal debería estar operativa precisamente en momentos de tensión social. Que falle justo entonces es problemático.
¿Hay sospechas de que fue intencional?
No hay evidencia de eso. Pero la falta de video del punto crítico beneficia a quienes podrían ser responsables. Es difícil no hacer la conexión.