Treinta y cinco mil contagios nuevos antes de que termine marzo
En plena temporada de lluvias, el Perú enfrenta una de las alertas epidemiológicas más serias de los últimos años: el dengue avanza por al menos 20 regiones y el Ministerio de Salud proyecta cerca de 35.000 nuevos contagios antes de que termine marzo. Con 54 fallecidos ya registrados y un mosquito que encuentra en el calor y el agua estancada las condiciones ideales para reproducirse, el país ingresa a los meses más críticos del ciclo epidémico con recursos comprometidos pero con una coordinación que aún se pone a prueba.
- El Aedes aegypti se multiplica sin freno en depósitos, macetas y espacios abiertos mientras las lluvias de verano inundan 20 regiones del país.
- 54 personas han muerto y dos decesos más están bajo investigación, con adultos mayores y niños como los más vulnerables a la letalidad.
- Distritos como Bagua Grande, Tarapoto, Sullana y Tambopata registran tendencias ascendentes que presionan sistemas de salud ya al límite.
- El Minsa ha ordenado reforzar detección temprana, fumigación focalizada y control larvario en todas las regiones de alto riesgo.
- El gobierno destinó más de 86 millones de soles al Plan de Prevención y Control del Dengue 2026, pero los próximos cuatro meses serán la verdadera prueba.
Las lluvias de verano están creando las condiciones perfectas para una crisis sanitaria. El calor y el agua estancada permiten que el Aedes aegypti se reproduzca sin control, y el Ministerio de Salud acaba de emitir una alerta epidemiológica: si la tendencia continúa, habrá cerca de 35.000 contagios nuevos antes de que termine marzo en al menos 20 regiones del país.
Hasta la última semana de 2025, el Minsa registró 39.028 casos a nivel nacional, con una tasa de incidencia de 114,75 por cada 100.000 habitantes. Doce regiones concentran la mayor carga: San Martín, Loreto, Amazonas, Ayacucho, Cusco, Huánuco, Junín, Madre de Dios, Puno, Tumbes, Piura y Ucayali. La enfermedad golpea principalmente a adultos de 30 a 59 años, aunque la tasa de incidencia acumulada es más alta en adolescentes de 12 a 17 años. La muerte, sin embargo, tiene otro rostro: 54 fallecidos, la mayoría adultos mayores y niños, con una tasa de letalidad nacional de 0,14 por ciento que oculta vulnerabilidades profundas.
El Centro Nacional de Epidemiología ha identificado distritos con casos en ascenso acelerado: Bagua Grande e Imaza en Amazonas, Perené y Chanchamayo en Junín, Moyobamba y Tarapoto en San Martín, Sullana en Piura, y La Esperanza en La Libertad, entre muchos otros a lo largo de la geografía de riesgo.
El Minsa ha ordenado a las direcciones regionales reforzar la detección temprana, intensificar el control larvario y la fumigación focalizada, y lanzar campañas para que la ciudadanía elimine criaderos en viviendas y espacios públicos. Para ello, el gobierno destinó más de 86 millones de soles al Plan de Prevención y Control del Dengue 2026. Estamos en enero, en pleno inicio del ciclo epidémico que típicamente se extiende hasta mayo. Los próximos meses exigirán una coordinación real entre autoridades sanitarias, gobiernos locales y ciudadanía, o el impacto será considerablemente mayor.
Las lluvias que atraviesan el país en estas semanas están creando las condiciones perfectas para una crisis sanitaria. El calor y el agua estancada en depósitos, macetas y espacios abiertos permiten que el mosquito Aedes aegypti se reproduzca sin control, y con él, el dengue. El Ministerio de Salud acaba de emitir una alerta epidemiológica advirtiendo que si la tendencia actual continúa, habrá cerca de 35.000 contagios nuevos antes de que termine marzo, distribuidos en al menos 20 regiones del país.
Hasta la última semana de 2025, el Minsa ya había registrado 39.028 casos de dengue a nivel nacional. La tasa de incidencia alcanzaba 114,75 por cada 100.000 habitantes. Pero los números no se distribuyen de manera uniforme. Doce regiones concentran la mayor carga: San Martín, Loreto, Amazonas, Ayacucho, Cusco, Huánuco, Junín, Madre de Dios, Puno, Tumbes, Piura y Ucayali. En estas zonas, especialmente en la Amazonía, la sierra central y la costa norte, el riesgo de transmisión es considerablemente más alto. Las autoridades sanitarias esperan una presión creciente sobre los servicios de salud en los próximos meses.
La enfermedad está golpeando a grupos específicos de la población. La mayoría de los contagios se concentra en adultos de entre 30 y 59 años, seguidos por niños y adolescentes. Sin embargo, cuando se mira la tasa de incidencia acumulada, el riesgo es más alto en adolescentes de 12 a 17 años. Pero la muerte tiene un rostro diferente: 54 personas han fallecido por dengue hasta ahora, con dos muertes más aún bajo investigación. La mayoría de esos decesos ocurrieron en adultos mayores, seguidos de niños. La tasa de letalidad nacional es de 0,14 por ciento, pero esa cifra oculta vulnerabilidades profundas en grupos específicos.
El Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades ha identificado distritos donde los casos están subiendo de manera acelerada. En Amazonas, Bagua Grande, Nieva e Imaza reportan tendencias ascendentes. En Huánuco, Honoria y Rupa-Rupa. En Junín, Perené, Chanchamayo y San Ramón. La lista se extiende por toda la geografía de riesgo: desde Yurimaguas y Lagunas en Loreto hasta Tambopata e Inambari en Madre de Dios, pasando por Moyobamba, Tarapoto y otros distritos de San Martín. En Piura, ciudades como Sullana y Catacaos están en la mira. En Ucayali, Callería y Yarinacocha. Incluso en La Libertad, La Esperanza y El Porvenir muestran señales de alerta.
Ante este panorama, el Minsa ha ordenado a las direcciones regionales de salud y a los establecimientos públicos y privados que refuercen la detección temprana de casos y garanticen la atención inmediata de pacientes con signos de alarma o dengue grave. Las acciones de control larvario, la fumigación focalizada y la vigilancia entomológica deben intensificarse. Las campañas de información pública cobran urgencia: eliminar criaderos en viviendas y espacios públicos es ahora una tarea colectiva.
El gobierno ha destinado 86 millones 255 mil 487 soles para el Plan de Prevención y Control del Dengue 2026. Es una inversión significativa, pero también un reconocimiento de que lo que viene será difícil. El Minsa recuerda que el dengue sigue ciclos epidémicos que típicamente se intensifican entre noviembre y mayo. Estamos en enero. Los próximos cuatro meses serán críticos, y la respuesta dependerá de una coordinación que aún no está completamente clara: autoridades sanitarias, gobiernos locales y ciudadanía tendrán que actuar juntos, o el impacto será mayor.
Citações Notáveis
El dengue presenta ciclos epidémicos que suelen intensificarse entre noviembre y mayo— Ministerio de Salud
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué el dengue se concentra tanto en estas regiones específicas y no en otras?
Porque el mosquito Aedes aegypti necesita calor y agua. La Amazonía, la sierra central y la costa norte tienen exactamente eso durante la temporada de lluvias. El mosquito se reproduce en depósitos pequeños, en macetas, en cualquier lugar donde el agua se estanca. Donde hay lluvia y temperaturas altas, hay dengue.
¿Cuál es la diferencia entre los 39.000 casos que ya se han registrado y los 35.000 que proyectan?
Los 39.000 ya ocurrieron, hasta finales de 2025. Los 35.000 son nuevos contagios que esperan si las cosas no cambian. Es decir, podrían llegar a casi 75.000 casos totales antes de abril. Es una aceleración.
¿Por qué mueren más adultos mayores si los contagios son más frecuentes en gente más joven?
Porque el dengue grave es más letal en cuerpos que ya están debilitados. Un adolescente se contagia más fácilmente, pero un adulto mayor tiene más probabilidades de morir si se enferma. Son dos dinámicas diferentes.
¿Qué significa realmente "control larvario" y "fumigación focalizada"?
Control larvario es eliminar los mosquitos antes de que se conviertan en adultos, destruyendo los criaderos. Fumigación focalizada es rociar insecticida en las zonas donde hay más casos, no en toda la región. Es más eficiente, pero requiere que sepas exactamente dónde está el problema.
¿Pueden los ciudadanos hacer algo real o es solo retórica?
Pueden hacer mucho. Si cada casa elimina sus criaderos, si no dejan agua estancada en macetas o depósitos, el mosquito tiene menos lugares para reproducirse. No es suficiente por sí solo, pero sin eso, ningún plan funciona.