En un momento en que las enfermedades crónicas vinculadas a la alimentación siguen expandiéndose silenciosamente, el Ministerio de Salud del Perú renueva su llamado a reducir el consumo de azúcar y construir hábitos más conscientes en la mesa. El mensaje no es nuevo, pero su urgencia sí lo es: la prevención, que comienza con gestos tan cotidianos como leer una etiqueta o preparar una lonchera, representa la diferencia entre una vida plena y una cargada de enfermedades evitables. La institución recuerda que el bienestar no es un privilegio, sino el resultado acumulado de decisiones pequeñas y s