En un momento de calma epidemiológica, el Ministerio de Salud de Paraguay llama a la acción preventiva antes de que las lluvias transformen cada recipiente olvidado en un criadero del Aedes aegypti. Con apenas 148 notificaciones semanales y una caída del 24% en casos recientes, la tentación de bajar la guardia es real, pero los funcionarios saben que la tregua es frágil. La historia del dengue enseña que la prevención más eficaz no ocurre en los hospitales, sino en los patios y jardines de cada hogar.