Una empresa autónoma que opera dentro de un marco jurídico está sometiéndose a la ley
Milei busca modificar la Ley General de Sociedades para permitir que corporaciones dirigidas por IA tengan responsabilidad legal limitada, atrayendo inversión tecnológica masiva a Argentina. Harari advierte que reconocer legalmente a corporaciones no humanas es extremadamente riesgoso, permitiéndoles intervenir autónomamente en sistemas financieros y políticos sin rendición de cuentas.
- Milei busca modificar la Ley General de Sociedades para otorgar personería jurídica limitada a empresas dirigidas por IA
- Harari advirtió en el Foro Económico Mundial en enero que esto era riesgoso; cuatro meses después, Milei lo propone
- Peter Thiel llegó a Buenos Aires hace dos meses, interesado en las iniciativas tecnológicas de Milei
- Milei cita a Isaac Asimov (Yo, Robot, 1950) para argumentar que sistemas de IA podrían ser más adversos al riesgo que humanos
El presidente argentino Javier Milei responde al historiador Yuval Noah Harari defendiendo su propuesta de otorgar personería jurídica limitada a empresas operadas por sistemas de IA, argumentando que esto crearía un marco regulatorio, no un escenario de ciencia ficción.
Javier Milei está decidido a transformar Argentina en un destino privilegiado para las empresas de inteligencia artificial. Esta semana, el presidente argentino salió al cruce de las críticas del historiador Yuval Noah Harari, quien había advertido públicamente sobre los riesgos de otorgar personería jurídica a corporaciones operadas por sistemas de IA. En un comunicado oficial, Milei defendió su iniciativa legislativa como un marco regulatorio sensato, no como el preludio de un apocalipsis tecnológico al estilo de Terminator.
La propuesta de Milei busca modificar la Ley General de Sociedades para permitir que empresas administradas autónomamente por sistemas de IA obtengan responsabilidad legal limitada. El objetivo es atraer inversiones masivas en tecnologías experimentales. La idea ha entusiasmado a magnates como Peter Thiel, quien llegó a Buenos Aires hace dos meses, pero ha generado inquietud en pensadores influyentes. Harari, autor de Sapiens, escribió una columna en el Financial Times el lunes expresando su preocupación: reconocer legalmente a corporaciones no humanas les permitiría intervenir de manera autónoma en sistemas financieros, económicos y políticos sin rendir cuentas. "Cuando hablé en el Foro Económico Mundial en enero, advertí que los gobiernos podrían algún día otorgar personería jurídica a modelos de IA. Jamás imaginé que ese algún día llegaría tan solo cuatro meses después", escribió el historiador israelí.
En su respuesta, Milei calificó de "inesperada" la preocupación de Harari y argumentó que la personería jurídica es "una de las herramientas más probadas en la historia del derecho comercial". Según el presidente, una empresa autónoma que opera dentro de un marco jurídico claro no está escapando de la ley, sino sometiéndose a ella. "Una empresa que pueda ser disuelta, cuyos activos puedan ser embargados y que pueda ser responsabilizada legalmente está precisamente bajo control legal", fue su razonamiento. Milei también señaló que preferiría tener un patrimonio contra el cual hacer valer un reclamo en caso de ser perjudicado por una IA, en lugar de no tenerlo.
El debate se centra en un punto fundamental: si el miedo al castigo es lo que disuade a los humanos de infringir la ley, ¿funcionaría el mismo mecanismo con sistemas de IA? Harari sostiene que la cárcel no es una amenaza para una máquina. Milei contraargumenta que un agente autónomo preferiría mantenerse dentro de la ley si ve que el riesgo de no hacerlo es la quiebra financiera. El presidente argentino incluso invocó a Isaac Asimov, citando un relato de 1950 de su colección Yo, Robot sobre un candidato político que resulta ser un robot: trabaja veinticuatro horas, es escrupulosamente honesto y nunca pierde la compostura. "¿Por qué no probar con el político robot?", pregunta Milei, sugiriendo que las empresas de IA podrían ser más adversas al riesgo que los seres humanos.
Milei también rechazó la preocupación de Harari sobre la capacidad de la IA para encontrar vacíos legales o hacer trampas. "¿Acaso los seres humanos no hacen lo mismo?", preguntó el presidente. "Y aun así, eso no es motivo para abolir las estructuras corporativas". Señaló que las penas y sanciones para corporaciones dirigidas por IA serían las mismas que rigen actualmente para todas las demás empresas. El debate refleja una tensión global creciente: mientras Milei ve en la personería jurídica una herramienta para controlar y regular sistemas de IA, Harari advierte que convertir Argentina en un espacio sin control para la IA es "extremadamente riesgoso". La pregunta que queda en el aire es si un marco legal tradicional, diseñado para entidades humanas, puede realmente contener y responsabilizar a sistemas que operan según lógicas completamente distintas.
Notable Quotes
Una empresa autónoma que pueda ser disuelta, cuyos activos puedan ser embargados y que pueda ser responsabilizada legalmente está precisamente bajo control legal— Javier Milei
Reconocer legalmente a corporaciones no humanas significaría darles poder para intervenir de manera autónoma en el sistema financiero, económico y político sin rendir cuentas— Yuval Noah Harari
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué Milei cree que una empresa de IA preferiría obedecer la ley si la amenaza de castigo es la quiebra y no la cárcel?
Porque argumenta que un sistema autónomo está programado para minimizar riesgos. Si ve que quebrar es el resultado de infringir la ley, evitará hacerlo. Es una lógica de incentivos, no de miedo existencial.
Pero Harari dice que los sistemas de IA podrían encontrar vacíos legales que los humanos no ven. ¿Cómo responde Milei a eso?
Dice que los humanos también encuentran vacíos legales y nadie propone abolir las corporaciones por eso. Para él, la personería jurídica es precisamente la herramienta que permite regular y responsabilizar, no lo opuesto.
¿Qué hay de la idea de que una máquina no puede ir a la cárcel, así que no hay castigo disuasor real?
Milei lo ve diferente. Para una entidad que existe solo como activos financieros, la amenaza de embargo o disolución es tan real como la cárcel para una persona. Es el equivalente corporativo del castigo.
¿Entonces Milei cree que Argentina debería ser el primer país en hacer esto?
No solo lo cree, lo está haciendo. Está impulsando la modificación legislativa ahora. Para él, es una oportunidad de liderazgo tecnológico. Para Harari, es un riesgo que nadie debería tomar.
¿Qué gana Argentina con esto?
Inversión masiva en tecnología experimental, según Milei. Gente como Peter Thiel ya está interesada. Pero el costo potencial es convertirse en un laboratorio sin regulación clara para sistemas que nadie entiende completamente.