Más de mil académicos y científicos argentinos elevaron su voz ante el Senado para advertir que el proyecto Súper RIGI, impulsado por el gobierno nacional, podría significar no solo una concesión fiscal extraordinaria a grandes corporaciones tecnológicas, sino la renuncia de una generación entera a la capacidad del Estado de regular sus propios sectores estratégicos. La iniciativa, que ya obtuvo media sanción en Diputados, concentra en sí misma tensiones profundas sobre soberanía, territorio, recursos naturales y el modelo de desarrollo que una nación elige para su futuro. En el fondo, el deba