En el cruce entre la vigilancia digital y la privacidad personal, Microsoft ha confirmado la existencia de un identificador silencioso —el GDID— que marca de forma única cada instalación de Windows y no puede desactivarse. Su revelación llegó no desde un laboratorio de seguridad, sino desde los tribunales: el FBI lo usó para rastrear a un joven de 19 años acusado de pertenecer al grupo hacker Scattered Spider, demostrando que la infraestructura cotidiana de un sistema operativo puede convertirse, sin aviso al usuario, en un instrumento de investigación criminal. La pregunta que queda suspendid
Microsoft confirma identificador GDID en Windows que permite rastrear usuarios
Peter Stokes, de 19 años, fue extraditado desde España y enfrenta cargos por participación en ataques informáticos; una empresa de joyería de lujo sufrió robo de 77 GB de datos y pérdidas estimadas en 2 millones de dólares.