Las células germinales primordiales disminuyeron su eficiencia de formación cerca del 50% en órbita, mientras que las células espermatogoniales redujeron su proliferación alrededor del 26%. El cambio en señales mecánicas en microgravedad altera el citoesqueleto y la comunicación celular, afectando funciones esenciales para el desarrollo reproductivo sin daño genómico detectable.