En El Paso, Texas, dos de las instituciones más poderosas del capitalismo contemporáneo —Meta y BlackRock— han unido fuerzas para levantar la infraestructura física que, según sus arquitectos, sostendrá la próxima era de la inteligencia artificial. Con más de diez mil millones de dólares comprometidos y un gigavatio de capacidad de cómputo en construcción, el acuerdo revela cómo la carrera por la superinteligencia ya no es solo una batalla de algoritmos, sino de concreto, energía y capital a escala industrial. El Paso, una ciudad fronteriza, se convierte así en un nodo silencioso pero decisivo
Meta y BlackRock invertirán USD 10.000 millones en complejo de centros de datos en Texas
El proyecto generará empleo significativo con más de 4.000 puestos de trabajo durante la construcción y 300 empleos operativos permanentes en El Paso, Texas.