Cada semana, millones de personas depositan en un boleto de lotería algo más que dinero: depositan la esperanza de que el azar pueda reescribir el curso de una vida. El sorteo de Mega Millions del 28 de julio de 2026, con un premio acumulado de $800 millones, representa uno de esos momentos en que la posibilidad colectiva alcanza una escala casi incomprensible. Desde sus orígenes en 1996 como el Gran Juego de seis estados, esta institución ha crecido hasta abarcar casi todo el territorio estadounidense, recordándonos que el sueño de la fortuna repentina es, quizás, uno de los pocos que trascie