Trabajando con las uñas, sin nada prácticamente, apenas un 2 o 3 por ciento de insumos
En Venezuela, los médicos ya no pueden callar: la Federación Médica ha pedido audiencia con Nicolás Maduro ante un sistema hospitalario que, según sus propias cifras, ha dejado de existir en términos funcionales. Más del 95% de los hospitales están en cierre técnico, los profesionales trabajan con apenas el 2 o 3% de los insumos necesarios, y más de 40 colegas han sido detenidos tras una campaña gubernamental contra supuestas 'mafias hospitalarias'. Esta solicitud de diálogo es, a la vez, un gesto de fe en la palabra y un testimonio del agotamiento de quienes sostienen lo que queda de la salud pública venezolana.
- El 95% de los hospitales venezolanos están en cierre técnico: sin agua, sin electricidad, sin equipos ni medicinas, en los 24 estados del país.
- Más de 40 médicos fueron detenidos en semanas recientes en al menos seis estados, sin que se precisaran cargos claros, en el marco de una campaña oficial contra supuestas 'mafias hospitalarias'.
- La Federación Médica rechaza la narrativa del gobierno y exige respeto institucional, negando ser responsable del colapso que ellos mismos padecen cada día.
- Los médicos trabajan con menos del 3% de los insumos disponibles; en estados como Zulia, Sucre y Monagas la carencia llega al 97 o 98%.
- La federación ha pedido una reunión directa con Maduro o la instalación de una mesa de diálogo, apostando todavía por la conversación como única salida visible.
A mediados de junio, la Federación Médica de Venezuela agotó las vías institucionales menores: presentó denuncias ante la Fiscalía y la Defensoría del Pueblo sobre el colapso hospitalario y no recibió respuesta. Entonces pidió lo que parecía impensable: una reunión directa con Nicolás Maduro, o al menos una mesa de diálogo donde los médicos pudieran hablar de frente sobre lo que ocurre en las salas de emergencia y los pasillos de los hospitales venezolanos.
Las cifras que maneja el gremio son devastadoras. Según Douglas León Natera, presidente de la federación, más del 95% de los hospitales están en cierre técnico: instalaciones abandonadas, sin mantenimiento, sin equipos, sin agua corriente en el 83% de los casos, sin plantas eléctricas funcionales en el 90%. Los médicos atienden pacientes con apenas el 2 o 3% de los insumos que necesitarían. En Zulia, Sucre y Monagas, la ausencia de recursos supera el 97%.
A ese colapso estructural se sumó, en abril, una campaña del gobierno contra lo que Maduro llamó 'mafias hospitalarias': trabajadores de la salud acusados de robar medicamentos, vigilados por inspectores secretos infiltrados en los centros. Desde entonces, según la federación, las amenazas contra el personal sanitario se han vuelto sistemáticas. El 21 de junio, León Natera denunció que más de 40 médicos habían sido detenidos en varias semanas, en estados como Zulia, Monagas, Aragua, Lara y Apure, sin que se explicaran con claridad los cargos.
La federación no niega que la situación es crítica. Reconoce que sus miembros trabajan 'con las uñas, sin nada prácticamente'. Pero rechaza con firmeza que la responsabilidad sea de los médicos. 'Esa situación que ha planteado el señor Maduro no la aceptamos y exigimos respeto', dijo León Natera. Lo que piden es una conversación real sobre cómo reconstruir un sistema de salud hundido por años de negligencia y desinversión. Que todavía crean en esa conversación dice algo sobre su vocación. Que tengan que pedirla formalmente dice todo sobre el estado del país.
A los médicos venezolanos se les acabó la paciencia. A mediados de junio, la Federación Médica de Venezuela presentó un documento ante la Fiscalía y la Defensoría del Pueblo denunciando el colapso de los hospitales del país. Cuando no recibieron respuesta, decidieron ir más alto: pidieron una reunión directa con Nicolás Maduro, o al menos la instalación de una "mesa social" donde pudieran hablar de frente sobre lo que está pasando en las salas de emergencia, las unidades de cuidados intensivos, y los pasillos donde trabajan cada día.
Lo que denuncian es un sistema sanitario que ha dejado de funcionar. Según Douglas León Natera, presidente de la federación, más del 95 por ciento de los hospitales están en cierre técnico. No es una cifra abstracta. Significa que las instalaciones están abandonadas, sin mantenimiento, sin equipos médicos, sin herramientas de trabajo. Significa que el 83 por ciento carece de agua corriente y el 90 por ciento no tiene plantas eléctricas o las tiene dañadas. Significa que no hay ascensores, no hay vigilancia, no hay medicinas. Los médicos trabajan con apenas un 2 o 3 por ciento de los insumos que necesitarían para atender a los pacientes de manera mínimamente adecuada. En estados como Zulia, Sucre y Monagas, la ausencia de insumos llega al 97 u 98 por ciento.
Pero la crisis hospitalaria no es el único problema que enfrentan. En abril, Maduro lanzó lo que llamó una lucha contra las "mafias hospitalarias", acusando a trabajadores de la salud de robar medicamentos e insumos. Como respuesta, ordenó la incorporación de inspectores secretos en los centros de salud para vigilar a los empleados. Desde entonces, según la federación, los médicos han recibido amenazas sistemáticas en todos los hospitales del país.
Esa campaña de vigilancia ha tenido consecuencias concretas. El 21 de junio, León Natera denunció que más de 40 médicos habían sido detenidos en las últimas semanas en varios estados: Zulia, Monagas, Sucre, Aragua, Lara y Apure. No especificó qué delitos se les imputaban ni qué razones alegaban las autoridades para las detenciones. Simplemente ocurrieron.
La posición de la federación es clara: reconocen que la situación hospitalaria es "bien difícil", que los médicos están trabajando "con las uñas, sin nada prácticamente". Pero rechazan categóricamente la narrativa del gobierno sobre mafias y corrupción. "Esa situación que ha planteado el señor Maduro no la aceptamos y exigimos respeto", dijo León Natera. Lo que piden es una conversación real sobre cómo reconstruir un sistema de salud que ha colapsado bajo el peso de años de negligencia, desinversión y, según ellos, persecución política contra quienes trabajan en él.
La solicitud de una reunión es, en cierto sentido, un acto de esperanza. Los médicos todavía creen que el diálogo es posible, que si pueden sentarse con Maduro y mostrarle la magnitud del problema, algo podría cambiar. Pero también es un acto de desesperación. Cuando los trabajadores de la salud tienen que pedir formalmente una audiencia para hablar sobre hospitales sin agua ni electricidad, cuando sus colegas están siendo detenidos, cuando trabajan con menos del 3 por ciento de los recursos que necesitan, la brecha entre lo que existe y lo que se necesita para que un sistema de salud funcione se vuelve casi imposible de cerrar.
Citações Notáveis
La situación hospitalaria presenta un cierre técnico en más del 95 por ciento por el abandono de sus instalaciones, falta de mantenimiento, carencia de equipos médicos, herramientas de trabajo, vigilancia, electricidad, agua, ascensores, insumos y medicinas— Douglas León Natera, presidente de la Federación Médica de Venezuela
Esa situación que ha planteado el señor Maduro no la aceptamos y exigimos respeto— Douglas León Natera
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué la federación sigue pidiendo una reunión si ya han denunciado el problema ante la Fiscalía y la Defensoría?
Porque agotaron los canales institucionales sin respuesta. Una reunión directa con Maduro es el último escalón antes de que la situación se vuelva completamente irreversible.
El gobierno dice que está luchando contra mafias que roban medicinas. ¿Creen los médicos que eso es real?
No. Dicen que es una coartada para justificar la vigilancia y el acoso. Cuando trabajas con el 2 o 3 por ciento de los insumos que necesitas, la pregunta de quién roba es casi irrelevante.
¿Qué significa que el 95 por ciento de los hospitales estén en "cierre técnico"?
Que no pueden funcionar como hospitales. Sin agua, sin electricidad, sin equipos, sin medicinas, sin mantenimiento. Están abiertos físicamente pero muertos operacionalmente.
¿Por qué detienen a los médicos si el sistema necesita desesperadamente que trabajen?
Porque la campaña contra las "mafias hospitalarias" es más importante para el gobierno que el funcionamiento real de los hospitales. Es control político disfrazado de lucha contra la corrupción.
¿Qué espera la federación que suceda si logra esa reunión?
Probablemente poco. Pero si no lo intentan, pierden toda legitimidad para decir que hicieron todo lo posible. Es un acto de resistencia institucional antes de que no quede nada que resistir.