En Ciudad Ho Chi Minh, un hombre de 34 años pagó con su cuerpo el precio de una creencia sin respaldo médico: que modificar el pene con objetos implantados bajo la piel intensifica el placer sexual. Veinte microesferas de vidrio, introducidas en casa con instrumentos no estériles, desencadenaron una inflamación severa que lo dejó incapaz de caminar. Los cirujanos del Hospital General Tam Anh extrajeron cada una de las perlas preservando nervios y tejido eréctil, devolviendo al paciente una salud que él mismo había puesto en riesgo por seguir un mito persistente y peligroso.
Médicos extraen 20 microesferas de vidrio del pene de un hombre de 34 años
El paciente sufrió inflamación severa, dolor prolongado y requirió intervención quirúrgica para extraer los cuerpos extraños implantados.