En un momento en que la industria del biohacking promete detener el envejecimiento con moléculas y jeringas, la comunidad médica argentina ofrece una respuesta más sobria: el NAD+ es un marcador de salud, no una llave maestra de la longevidad. Especialistas advierten que estos tratamientos carecen de regulación y evidencia clínica sólida, y que en ciertos contextos —como el oncológico— podrían resultar contraproducentes. Lo que la ciencia sí ha documentado durante décadas permanece sin glamour pero vigente: los hábitos sostenibles son, todavía, el camino más honesto hacia una vejez con dignida