No puedo seguir exponiendo a la gente que quiero a esta carnicería mediática
Adorni denunció "interminables ataques mediáticos" contra él, su esposa, hijos y allegados, rechazando acusaciones de enriquecimiento ilícito sin fundamentos. La renuncia ocurre tras investigación fiscal por presunto enriquecimiento ilícito relacionado con viaje a Nueva York y pérdida de control de comunicación presidencial.
- Manuel Adorni renunció como jefe de Gabinete el 27 de junio de 2026, siete meses después de asumir el cargo
- Investigación fiscal por presunto enriquecimiento ilícito tras uso irregular del avión presidencial en viaje a Nueva York en marzo de 2026
- Perdió el control de comunicación presidencial a mediados de junio cuando Adrián Ravier fue designado nuevo vocero
- Patricia Bullrich le retiró apoyo político ante presión de interpelación parlamentaria de la oposición
Manuel Adorni presentó su renuncia como jefe de Gabinete argumentando ataques mediáticos, difamaciones y presión sobre su familia, negando acusaciones de corrupción tras investigación por uso irregular del avión presidencial.
Manuel Adorni entregó su renuncia como jefe de Gabinete de Ministros el sábado pasado en la Quinta de Olivos, cerrando así una etapa que comenzó apenas siete meses atrás, cuando el presidente Javier Milei lo promovió desde su rol de vocero presidencial. En la carta dirigida al mandatario, Adorni explicó que la acumulación de presión mediática y el impacto en su vida personal lo obligaron a tomar una decisión que describió como excepcional: era la primera vez desde el 10 de diciembre de 2023 que actuaba en contra de los deseos del presidente. El tono de la misiva revelaba a un funcionario agotado, que pedía ser acompañado en el cierre de su ciclo para proteger a quienes lo rodeaban.
Los últimos meses de Adorni en el gobierno habían sido una montaña rusa de poder y caída. Nombrado jefe de Gabinete el 4 de noviembre de 2025 mediante el Decreto 784/2025, mantuvo además el control total de la vocería presidencial. Entre diciembre y febrero de 2026, se convirtió en la figura central del gabinete, ganando protagonismo y visibilidad. Pero en marzo, el escenario cambió de manera abrupta cuando trascendió que había utilizado de forma irregular el avión presidencial en un viaje a Nueva York acompañado por su esposa, Bettina Angeletti. Aunque la Casa Rosada intentó encuadrarlo como una operación política, la oposición avanzó con denuncias que pronto llegaron a Comodoro Py.
La investigación fiscal se profundizó rápidamente. El fiscal Gerardo Pollicita y el juez Ariel Lijo abrieron una causa por presunto enriquecimiento ilícito, analizando las cuentas y el patrimonio de Adorni. El 29 de abril, cuando debió presentarse en el Congreso para brindar su primer Informe de Gestión, los cuestionamientos sobre su situación patrimonial fueron intensos y públicos. A partir de ese momento, el desgaste institucional se profundizó día a día. Sectores opositores e incluso aliados del gobierno comenzaron a presionar. Ya a mediados de junio, el Ejecutivo le quitó el área de comunicación y designó a Adrián Ravier como nuevo vocero presidencial, desplazando a Adorni de su principal plataforma de poder.
En su carta de renuncia, Adorni fue explícito sobre lo que había soportado. "No puedo seguir exponiendo a gran parte de la gente que quiero a esta carnicería mediática", escribió, y luego enumeró con detalle las acusaciones que circularon sobre él: viajes que nunca existieron, gastos suntuosos, contratos falsos de su esposa con el Estado, mansiones y autos lujosos, supuestas granjas de criptomonedas operadas con la Custodia Presidencial, nepotismo, gastos personales pagados con fondos públicos, incluso un pendrive "lleno de dólares". Negó categóricamente haber cometido hechos de corrupción. "Me han tratado de delincuente y corrupto sin un solo hecho de corrupción sobre mis espaldas", afirmó, y señaló que algunos llegaron a sugerir que mantenía al presidente y a la Secretaria General de la Presidencia extorsionados.
El hostigamiento, según Adorni, no se limitó a su persona. "Las operaciones mediáticas han ido al extremo, no solo contra mí, sino contra mi mujer, mis pequeños hijos, mis amigos, mi familia y hasta mis vecinos y allegados", escribió. Esta dimensión familiar del conflicto parecía ser el punto de quiebre definitivo. Adorni se describió a sí mismo como un ciudadano común, ajeno a la política profesional, que se había sumado al proyecto de Milei por convicción. Su vida antes de la función pública, dijo, siempre estuvo orientada a que sus hijos pudieran buscar un futuro mejor en el exterior. Pero desde que asumió, trabajó para lo contrario: para que nunca tuvieran que irse del país.
El desenlace llegó cuando la oposición, con apoyo del PRO, impulsó proyectos de interpelación en ambas cámaras. Patricia Bullrich, una figura clave del oficialismo, le retiró completamente su apoyo para evitar una mayor exposición parlamentaria. En ese contexto, el círculo íntimo del gobierno negoció los términos de una renuncia que ya era inevitable. Adorni cerró su carta con una declaración de tranquilidad: se retiraba sereno, con la consciencia tranquila y firme en sus convicciones. Y aunque dejaba el cargo, prometió seguir apoyando al presidente desde el lugar que le tocara. La salida de Adorni marca un debilitamiento significativo en el gabinete de Milei, evidenciando las fracturas internas y la vulnerabilidad de sus funcionarios ante la presión parlamentaria y mediática.
Citas Notables
Me han tratado de delincuente y corrupto sin un solo hecho de corrupción sobre mis espaldas— Manuel Adorni, en su carta de renuncia
Las operaciones mediáticas han ido al extremo, no solo contra mí, sino contra mi mujer, mis pequeños hijos, mis amigos, mi familia y hasta mis vecinos— Manuel Adorni, en su carta de renuncia
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Qué lo llevó realmente a renunciar? ¿Fue la investigación fiscal o la presión mediática?
Ambas cosas, pero Adorni insiste en que fue el impacto emocional lo que rompió el equilibrio. La investigación por enriquecimiento ilícito fue el detonante institucional, pero dice que lo que lo destruyó fue ver a su familia bajo fuego cruzado.
¿Cree que las acusaciones de corrupción tenían fundamento?
Adorni las niega categóricamente y señala que nunca presentaron hechos concretos. Lo que sí está documentado es el uso irregular del avión presidencial. Eso fue real. El resto, según él, fueron operaciones políticas.
¿Por qué Milei lo dejó ir tan fácilmente si era su hombre de confianza?
Porque el costo político se volvió insostenible. Cuando Patricia Bullrich le retiró el apoyo y la oposición avanzó con interpelaciones, Adorni se convirtió en un pasivo. Milei eligió proteger su gobierno.
¿Qué significa esto para el gabinete?
Significa que nadie está seguro. Adorni fue central hace apenas tres meses. Su caída muestra que la lealtad no protege de la presión externa, y que los aliados pueden abandonarte cuando las cosas se ponen difíciles.
¿Volverá a la política?
Adorni dice que seguirá apoyando a Milei desde afuera. Pero después de esto, es difícil imaginar que regrese a un cargo público. El daño a su reputación y a su familia es demasiado profundo.