Desde Atacama hasta Magallanes, Chile ha activado una alerta sanitaria por hantavirus que no anuncia una crisis, sino que convoca a la preparación colectiva. Las autoridades recuerdan que la primera línea de defensa no está en los hospitales, sino en las bodegas y leñeras de los hogares, donde una mascarilla N95, guantes y agua con cloro pueden marcar la diferencia entre el contagio y la protección. Es una invitación antigua y siempre vigente: la prevención comienza donde vivimos.