En Nicaragua, más de 92 mil ciudadanos de 25 sectores de la vida nacional han sido convocados a opinar sobre reformas parciales a su Constitución Política, en un proceso que el Estado presenta como salvaguarda de conquistas sociales frente al retorno de políticas de mercado. La consulta, iniciada el 27 de julio, refleja la tensión permanente entre la memoria revolucionaria y los debates sobre el rumbo institucional del país, recordándonos que las constituciones no son solo documentos jurídicos, sino territorios donde una sociedad negocia su identidad colectiva.