RAISE US: 500 millones de dólares para reconvertir trabajadores ante la IA

Potencial desplazamiento laboral de trabajadores cuyas tareas serán automatizadas por inteligencia artificial, requiriendo reconversión profesional obligatoria.
No tenemos estrategia de personas, y no seremos líderes sin una
Gina Raimondo, CEO de RAISE US, sobre la necesidad de preparar trabajadores para la era de la IA.

En un momento en que la inteligencia artificial redefine silenciosamente el valor del trabajo humano, Estados Unidos ha visto nacer una alianza poco común: demócratas y republicanos, junto a más de treinta de las mayores corporaciones del país, han unido fuerzas bajo el nombre RAISE US para destinar 500 millones de dólares a la reconversión de trabajadores. Liderada por dos exgobernadores de partidos opuestos, la iniciativa reconoce que la tecnología avanza más rápido que la capacidad colectiva de adaptarse a ella, y que sin una estrategia de personas, ninguna estrategia tecnológica es completa. Es, en esencia, una apuesta por la dignidad laboral en tiempos de transformación acelerada.

  • La automatización por IA amenaza con dejar obsoletos a millones de trabajadores antes de que existan caminos claros para su reconversión profesional.
  • La ausencia de una política nacional de empleo ante la IA crea una brecha peligrosa entre el avance tecnológico y la capacidad de adaptación de la fuerza laboral.
  • RAISE US moviliza 500 millones de dólares y a más de 30 grandes empresas para diseñar programas piloto en cuatro estados que sirvan como modelos replicables.
  • La iniciativa explora medidas concretas como seguros salariales e incentivos corporativos para evitar despidos masivos y facilitar transiciones laborales menos traumáticas.
  • Mientras RAISE US apuesta por capacitación y mercado, Bernie Sanders propone redistribución de propiedad accionaria, revelando un debate profundo sobre quién debe beneficiarse de la IA.

Esta semana nació RAISE US, una organización bipartidista respaldada por más de 500 millones de dólares aportados por empresas tecnológicas, corporaciones y fundaciones filantrópicas, con un propósito central: preparar a los trabajadores estadounidenses para un mercado laboral que la inteligencia artificial está transformando a ritmo acelerado.

Al frente de la iniciativa están Gina Raimondo, exgobernadora demócrata de Rhode Island y exsecretaria de Comercio de Biden, y Eric Holcomb, exgobernador republicano de Indiana. Los acompaña un consejo que reúne a más de treinta grandes empresas —entre ellas OpenAI, Microsoft, Amazon, IBM y General Motors— junto a líderes sindicales, economistas y especialistas en IA.

Raimondo fue directa al señalar el vacío que RAISE US busca llenar: "Estados Unidos tiene una estrategia tecnológica para liderar la competencia mundial en IA. Aún no tiene una estrategia de personas". La organización rechaza el modelo regulatorio europeo y apuesta por innovación acelerada combinada con incentivos rediseñados para empresas y trabajadores.

La iniciativa ya opera en cuatro estados piloto. En Maryland impulsa programas de experiencia laboral práctica; en Arkansas, una plataforma de orientación profesional impulsada por IA conecta a desempleados con capacitación personalizada. Connecticut y Utah también participan en estos primeros ensayos.

Entre las medidas más ambiciosas que estudia RAISE US figuran los seguros salariales para quienes acepten empleos peor remunerados tras un despido, y los incentivos corporativos para reciclar empleados en lugar de eliminar puestos. Holcomb subrayó que el esfuerzo trasciende la política partidaria: "No se trata de demócratas contra republicanos; es un momento en el que todos debemos arrimar el hombro".

El anuncio llega en medio de un Washington dividido. El senador Bernie Sanders propone un camino radicalmente distinto: un fondo soberano que otorgaría al público participación accionaria en las mayores empresas de IA mediante un impuesto único del 50% en acciones. Donde Sanders habla de redistribución de propiedad, RAISE US habla de capacitación y adaptación. La pregunta que ninguna de las dos visiones responde todavía es si la velocidad de la automatización dejará tiempo suficiente para que los trabajadores se pongan al día.

Esta semana nació en Estados Unidos una iniciativa bipartidista llamada RAISE US, respaldada por más de 500 millones de dólares en financiamiento de empresas tecnológicas, corporaciones y fundaciones filantrópicas. Su propósito es directo: preparar a los trabajadores estadounidenses para un mercado laboral que la inteligencia artificial está transformando a velocidad acelerada.

La organización está liderada por Gina Raimondo, exgobernadora demócrata de Rhode Island que fue secretaria de Comercio bajo la presidencia de Joe Biden, y Eric Holcomb, exgobernador republicano de Indiana. Ambos asumen roles ejecutivos en una estructura que reúne a más de 30 de las mayores empresas del país, incluyendo OpenAI, Anthropic, Amazon, Microsoft, Bank of America, IBM, Deloitte y General Motors. Su consejo asesor integra líderes sindicales, ejecutivos empresariales, economistas y especialistas en inteligencia artificial.

El timing no es casual. Mientras las corporaciones despliegan herramientas de IA capaces de ejecutar tareas que históricamente realizaban humanos, economistas advierten sobre un futuro laboral bifurcado: la tecnología creará nuevos empleos, pero también eliminará o transformará puestos existentes. Eso significa que millones de trabajadores necesitarán adquirir competencias nuevas o enfrentarán obsolescencia profesional. RAISE US propone atacar el problema desde dos flancos simultáneamente: diseñando incentivos para que las empresas ayuden a sus empleados a reciclarse, y proporcionando capacitación y apoyo directo a los trabajadores.

Raimondo fue explícita sobre la apuesta política. "Estados Unidos tiene una estrategia tecnológica para liderar la competencia mundial en IA. Aún no tiene una estrategia de personas, y no seremos líderes si no contamos con una", afirmó. Su visión rechaza el modelo regulatorio europeo. En un podcast en abril, calificó las regulaciones de IA tipo Unión Europea como "una mala idea" que podría debilitar la competitividad estadounidense, y abogó por innovación acelerada e incentivos rediseñados.

La organización ya está en movimiento. En Maryland, colabora para expandir un programa estatal de "service year" que ofrece a participantes al menos nueve meses de experiencia laboral práctica y formación profesional en colegios, organizaciones sin fines de lucro, empresas y agencias públicas. En Arkansas, respalda una plataforma de orientación profesional impulsada por IA que conecta estudiantes y desempleados con programas de capacitación personalizados. Connecticut y Utah también son estados piloto.

Holcomb enfatizó que el esfuerzo trasciende divisiones partidarias. "No se trata de demócratas contra republicanos; es un momento en el que todos debemos arrimar el hombro", escribió en un comunicado. Durante su gobernación en Indiana, hizo del desarrollo de la mano de obra un eje central, y ahora insiste en que este trabajo debe ocurrir a nivel estatal, en colaboración directa con empresarios.

RAISE US también estudia medidas más ambiciosas: seguros salariales para trabajadores que acepten empleos peor remunerados tras despidos, e incentivos corporativos para reciclar empleados actuales en lugar de eliminar puestos. Estas propuestas buscan amortiguar el impacto económico de transiciones laborales forzadas.

El anuncio llega mientras Washington sigue dividido sobre cómo responder al impacto de la IA en el empleo. Este mes, el senador independiente Bernie Sanders presentó una ley para crear un Fondo Soberano de Riqueza para la IA estadounidense, que otorgaría al público participación accionaria directa en las mayores empresas de IA del país mediante un impuesto único del 50% pagado en acciones. Es una visión radicalmente distinta a la de RAISE US: donde Sanders propone redistribución de propiedad, RAISE US apuesta por capacitación y reconversión.

No existe consenso en Washington ni globalmente sobre cómo regular la inteligencia artificial. RAISE US espera comenzar a probar soluciones inmediatamente con estados y empresas, con el objetivo de crear modelos que puedan adoptarse de forma más generalizada con el tiempo. La pregunta que flota sobre todo esto es si la capacitación y los incentivos serán suficientes para absorber el desplazamiento laboral que se aproxima, o si el ritmo de la automatización superará la velocidad a la que los trabajadores pueden adaptarse.

Estados Unidos tiene una estrategia tecnológica para liderar en IA. Aún no tiene una estrategia de personas, y no seremos líderes si no contamos con una
— Gina Raimondo, CEO de RAISE US
No se trata de demócratas contra republicanos; es un momento en el que todos debemos arrimar el hombro
— Eric Holcomb, exgobernador republicano de Indiana
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué ahora? ¿Por qué esta iniciativa bipartidista surge precisamente en este momento?

Model

Porque la IA ya no es teórica. Las empresas están implementando estas herramientas hoy, no mañana. Los gobiernos ven que si no actúan rápido, el desempleo y la desigualdad pueden volverse inmanejables. Es un momento de pánico productivo.

Inventor

Raimondo rechaza las regulaciones europeas. ¿Eso significa que RAISE US es simplemente un parche para evitar regulación real?

Model

Podría serlo. O podría ser que crea genuinamente que la innovación acelerada con capacitación es más efectiva que restricciones regulatorias. Lo interesante es que ambas cosas pueden ser ciertas simultáneamente: una estrategia de personas y una de regulación no son mutuamente excluyentes.

Inventor

¿Qué tan realista es pensar que un seguro salarial o incentivos corporativos pueden contener el desplazamiento?

Model

Depende de la escala. Si la IA desplaza a 10 millones de trabajadores en cinco años, ningún programa de capacitación puede absorber eso. Pero si el desplazamiento es gradual y la capacitación es de calidad real, no solo ceremonial, hay espacio para que funcione.

Inventor

¿Por qué empresas como OpenAI y Microsoft están financiando esto? ¿Es altruismo o relaciones públicas?

Model

Probablemente ambas cosas. Pero también es interés propio. Si el desempleo masivo genera inestabilidad política, eso amenaza el ecosistema donde estas empresas operan. Es más barato invertir 500 millones ahora que enfrentar regulación punitiva después.

Inventor

¿Qué falta en este plan?

Model

Una respuesta clara sobre qué pasa con los trabajadores que no pueden o no quieren reciclarse. La capacitación no es una solución universal. Y no hay nada aquí sobre redistribución de riqueza, como propone Sanders. Es un plan para adaptación, no para transformación.

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