El invierno regresa con determinación, trayendo consigo un descenso generalizado de temperaturas
Cuando el calendario roza la primavera, la atmósfera recuerda que las estaciones no obedecen a fechas sino a fuerzas. Este último fin de semana del invierno astronómico, una vaguada procedente del noroeste traerá a la península ibérica un descenso térmico notable, precipitaciones generalizadas y nevadas a cotas insólitamente bajas para mediados de marzo. El meteorólogo Mario Picazo advierte que no se trata de una anomalía pasajera, sino del invierno ejerciendo su autoridad hasta el final.
- Una vaguada atlántica irrumpe con determinación justo cuando muchos españoles creían que la primavera ya había tomado el relevo.
- El viernes, frentes activos golpean Galicia y el Cantábrico con vientos fuertes, oleaje de hasta cinco metros y nieve cerca de los 1200 metros de altitud.
- El sábado el temporal se extiende sin piedad a la mitad norte, el centro, el Mediterráneo y Baleares, con la cota de nieve desplomándose hasta los 600 metros en el este peninsular.
- El frío se hace más penetrante por la combinación de viento y masas de aire ártico que se cuelan completamente en el interior del país.
- El domingo ofrece un respiro parcial, pero los Pirineos y la Cordillera Cantábrica seguirán acumulando nevadas copiosas mientras el norte y las islas mantienen la inestabilidad.
El meteorólogo Mario Picazo no deja margen a la duda: el invierno regresa este fin de semana con fuerza real. Una vaguada que desciende desde el noroeste traerá aire frío, precipitaciones generalizadas y nevadas a cotas sorprendentemente bajas para mediados de marzo, poniendo fin a la ilusión de primavera que había ganado terreno durante los días previos.
El viernes marca el inicio del cambio. Un frente activo alcanza Galicia por la mañana y arrastra la inestabilidad hacia el Cantábrico a lo largo del día, llegando incluso a los Pirineos occidentales al caer la tarde. La cota de nieve ronda los 1200 metros en el norte, el viento arrecia en la costa noroeste y el oleaje supera los cuatro metros. El descenso térmico es notable aunque todavía contenido.
El sábado es el día más duro. El mal tiempo se generaliza y alcanza la mitad norte, el centro, el Mediterráneo —Cataluña, Valencia, Baleares— e incluso puntos aislados del sur. La masa de aire frío ya está completamente instalada y la cota de nieve cae hasta entre 600 y 900 metros en el este peninsular, una cifra que refleja la intensidad del episodio.
El domingo trae un alivio relativo. La inestabilidad afloja, pero las precipitaciones persisten en el tercio norte, las Baleares y las zonas de montaña del interior. Los Pirineos y la Cordillera Cantábrica acumulan nevadas copiosas. Picazo lo resume con claridad: este fin de semana es un recordatorio de que el invierno conserva su poder hasta el último momento, aunque el calendario ya apunte hacia otra estación.
El meteorólogo Mario Picazo tiene claro lo que se aproxima: el invierno regresa con determinación este fin de semana, trayendo consigo un descenso generalizado de las temperaturas y nevadas que llegarán a cotas sorprendentemente bajas para mediados de marzo. No se trata de una falsa alarma ni de fluctuaciones menores. El cambio es real, tangible, y comenzará a notarse ya desde el viernes.
La semana que termina ha traído consigo la sensación de que la primavera estaba ganando terreno, que el buen tiempo se consolidaba. Pero la realidad meteorológica es otra. Una vaguada —una depresión en la atmósfera— se desliza desde el noroeste, trayendo consigo aire frío que recordará a los españoles que aún quedan días de invierno astronómico por delante. Picazo explica que este último fin de semana de la estación invernal llegará con "tintes invernales" que se notarán con claridad, especialmente en zonas donde todavía será necesario abrigarse bien.
El viernes marca el punto de inflexión. Por la mañana, un frente activo alcanzará Galicia, arrastrando inestabilidad y abriendo la puerta al aire más frío que se colará por el noroeste peninsular. Las lluvias avanzarán desde Galicia hacia el oeste a lo largo del día, afectando también a las comunidades del Cantábrico. Hacia última hora, se espera que lleguen incluso a los Pirineos más occidentales. La cota de nieve en el norte se situará cerca de los 1200 metros, aunque puntualmente podría descender más. En la costa noroeste, el viento arreciará y el oleaje alcanzará entre 4 y 5 metros. El descenso térmico será pasajero, pero notable.
El sábado es cuando el mal tiempo se generaliza de verdad. Las precipitaciones se extenderán a muchas otras zonas de la mitad norte peninsular, pero también al centro y al Mediterráneo, afectando a Cataluña, la Comunidad Valenciana y las Baleares. Incluso en la mitad sur habrá registros, aunque más aislados. La sensación de frío será más intensa ese día, tanto por el viento como por la masa de aire más fría que se habrá colado completamente. La cota de nieve seguirá bajando: en zonas del este peninsular se situará entre los 600 y los 900 metros, un descenso significativo que muestra la intensidad del cambio.
El domingo traerá algo de alivio, aunque no una recuperación completa. La inestabilidad remitirá parcialmente, pero las precipitaciones persistirán en el tercio norte peninsular, en las islas Baleares y en zonas de montaña del interior como los sistemas Central e Ibérico. Las nevadas seguirán afectando a las cordilleras de la mitad norte del país, siendo especialmente copiosas en los Pirineos y la Cordillera Cantábrica. Picazo no deja lugar a dudas: este fin de semana será un recordatorio de que el invierno aún tiene poder, incluso cuando el calendario sugiere que ya debería haber cedido el paso.
Citas Notables
Este último fin de semana del invierno astronómico llega con tintes invernales que vamos a notar con un descenso generalizado de las temperaturas y también con nevadas en cotas relativamente bajas— Mario Picazo, meteorólogo de El Tiempo
Se cuela aire frío por el noroeste de la península con el paso de una vaguada que nos recordará que aún queda una semana de estación y que en algunas zonas aún toca echar mano de un buen abrigo— Mario Picazo
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué un meteorólogo como Picazo insiste tanto en que "no hay vuelta atrás"? ¿Qué hace que este cambio sea tan definitivo?
Porque una vaguada no es un capricho pasajero. Es una estructura atmosférica que trae aire ártico desde el noroeste, y una vez que entra, se queda. No es que vuelva el frío por unas horas. Es que la masa de aire frío se instala y se extiende hacia el sur. Eso es lo que significa "no hay vuelta atrás".
Pero estamos en marzo. ¿No debería ser primavera ya?
Astronómicamente sí, pero meteorológicamente no. El invierno astronómico termina el 20 de marzo. Estamos en los últimos días. Y la atmósfera no respeta calendarios. Estos cambios bruscos en marzo son normales, pero eso no los hace menos reales para quien está fuera sin abrigo.
¿Qué significa que la cota de nieve baje de 1200 a 600-900 metros?
Significa que el frío es lo suficientemente intenso como para que nieve a altitudes donde normalmente en marzo no nieva. Es la medida de cuánto frío hay. Cuanto más baja la cota, más frío. En el este peninsular, eso es un cambio dramático en 48 horas.
¿Quién sufre más con esto?
Los que viajan, los que trabajan al aire libre, los agricultores que ya tienen cultivos brotados. Y cualquiera que haya guardado el abrigo de invierno demasiado pronto. Pero también es importante: las montañas ganan nieve, que es agua para el verano.
¿Cuándo vuelve la normalidad?
Picazo dice que el domingo remite la inestabilidad. Pero "remitir" no significa desaparecer. Significa que el cambio más brusco ya habrá pasado. La primavera llegará, pero no este fin de semana.