Una marca nacida en Gotemburgo pero forjada con capital chino llega a Argentina como símbolo de un nuevo orden automotor: el de la tecnología democratizada. Lynk&Co, rama del conglomerado Geely que también cobija a Volvo y Polestar, presentó esta semana tres SUV híbridos enchufables con precios que van de los 32.800 a los 63.200 dólares, apostando a ese espacio intermedio donde la ambición tecnológica y el presupuesto moderado se encuentran. Es, en cierto modo, la promesa de que el futuro eléctrico no tiene por qué ser exclusivo.