En un domingo que marcó el inicio formal de la batalla por la presidencia de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro lanzaron sus campañas desde escenarios cargados de simbolismo: el primero desde la cuna de su historia sindical en São Bernardo do Campo, el segundo desde la postal turística de Copacabana. A los 80 años, Lula busca un cuarto mandato apelando a la memoria de sus conquistas sociales, mientras Flávio encarna la continuidad de un proyecto político ultraderechista que su padre no pudo sostener. Con apenas tres puntos de diferencia en las encuestas, Brasil se prepara par