En una región donde el tráfico de cocaína y drogas sintéticas alcanza niveles históricos, Cuba sostiene uno de los índices de consumo más bajos de América Latina, no por azar, sino como resultado de una arquitectura preventiva que involucra al Estado, la escuela, la familia y la comunidad. La creación del Observatorio Nacional de Drogas en julio de 2025 representa el intento más reciente de convertir esa vigilancia colectiva en inteligencia estratégica, reconociendo que proteger lo construido exige tanto anticipación como memoria.
Luchar contra las drogas: responsabilidad compartida de toda la sociedad cubana
El consumo de drogas puede arruinar la vida de quienes las consumen, sus familias y comunidades enteras, afectando especialmente a niños, adolescentes y jóvenes.