Cada sábado por la noche, miles de colombianos detienen el aliento a las 10:40 mientras el azar decide si un número impreso en papel cambiará el curso de sus vidas. El 25 de julio, la Lotería de Boyacá reveló su veredicto semanal: el 5672 de la serie 169, portador de un premio mayor de 15 mil millones de pesos. En un país donde la esperanza a veces cabe en un billete, sorteos como este recuerdan que la fortuna no distingue origen ni condición, y que la posibilidad de transformación —por improbable que sea— es suficiente para mantener viva la ilusión.