FDA permite que yogures afirmen limitadamente que reducen riesgo de diabetes tipo 2

La evidencia existe, pero la verdad está incompleta
Los expertos advierten que la afirmación de la FDA sobre yogur y diabetes ignora el papel del azúcar añadido.

Después de cinco años de espera y una petición formal de Danone, la FDA autorizó por primera vez que el yogur pueda afirmar en su etiqueta que reduce el riesgo de diabetes tipo 2, siempre que se consuma al menos dos tazas por semana. La decisión, enmarcada como una 'declaración de salud calificada', reconoce una correlación observada en estudios prospectivos, pero no una causalidad demostrada. En un mundo donde 462 millones de personas viven con esta enfermedad, la autorización revela tanto el deseo humano de encontrar respuestas simples como la tensión permanente entre el rigor científico y la comunicación al consumidor.

  • La FDA abrió una puerta que la industria alimentaria llevaba años empujando: por primera vez, el yogur puede presentarse como aliado contra la diabetes tipo 2.
  • Expertos en nutrición advierten que la evidencia es débil, los estudios solo muestran correlación, y la afirmación ignora el papel del azúcar añadido, un factor de riesgo conocido para la misma enfermedad.
  • La autorización permite que cualquier yogur, incluso los más azucarados, use la afirmación con tal de respetar la redacción exacta de la FDA, lo que genera preocupación sobre mensajes engañosos para el consumidor.
  • La agencia exige un descargo de responsabilidad que aclare el nivel limitado de evidencia, pero los especialistas dudan de que ese matiz llegue con claridad a quienes compran en el supermercado.
  • La diabetes tipo 2 es una enfermedad multifactorial que afecta a 38 millones de personas en EE.UU.; los expertos insisten en que ningún alimento aislado puede reemplazar un enfoque integral de dieta y estilo de vida.

La FDA dio luz verde el viernes a una afirmación que Danone North America había solicitado desde 2018: que consumir al menos dos tazas de yogur por semana puede ayudar a reducir el riesgo de diabetes tipo 2. Es la primera declaración de salud calificada emitida específicamente para este producto, y se basa en la revisión de dos estudios prospectivos de alta calidad que identificaron esa cantidad mínima como umbral para el efecto observado.

Sin embargo, la propia naturaleza de estas declaraciones calificadas revela sus límites: están respaldadas por evidencia científica, pero no alcanzan el estándar más riguroso de la agencia. Por eso deben ir acompañadas de un descargo de responsabilidad que informe al consumidor sobre el nivel real de certeza científica detrás de la afirmación.

Los expertos no tardaron en señalar las grietas del razonamiento. Caroline Passerrello, dietista de la Universidad de Pittsburgh, reconoció que el proceso siguió los pasos correctos, pero advirtió que la investigación de apoyo es limitada y que los estudios solo permiten hablar de correlación, no de causalidad. La Dra. Marion Nestle, de la Universidad de Nueva York, fue más contundente: cuestionó que el azúcar del yogur no haya influido en los resultados según la revisión de la FDA, cuando el consumo elevado de azúcar añadido está ampliamente vinculado al riesgo de diabetes tipo 2.

Nestle también alertó sobre una consecuencia práctica: cualquier yogur, incluidos los más endulzados, puede usar esta afirmación si respeta la redacción exacta aprobada por la agencia. La diabetes tipo 2, enfermedad que afecta a 38 millones de personas en EE.UU. y 462 millones en el mundo, tiene causas múltiples y complejas. Para los especialistas, la lección es sencilla: ninguna afirmación en una etiqueta reemplaza el sentido común ni una dieta verdaderamente integral.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos dio luz verde el viernes a una afirmación que los fabricantes de yogur llevan cinco años esperando: que el consumo regular de este producto puede reducir el riesgo de diabetes tipo 2. Se trata de la primera declaración de salud calificada que la agencia federal emite específicamente para el yogur, un reconocimiento que surgió después de una petición presentada en 2018 por Danone North America.

La autorización viene con condiciones precisas. Los yogures pueden afirmar que consumir al menos dos tazas, o tres porciones, por semana puede ayudar a reducir el riesgo de la enfermedad que afecta a unos 38 millones de personas en Estados Unidos y aproximadamente 462 millones en todo el mundo. Pero la FDA fue cuidadosa en cómo permitió esta afirmación. Las declaraciones de salud calificadas, explica la agencia, están respaldadas por evidencia científica pero no alcanzan el estándar más riguroso requerido para una declaración de salud completamente autorizada. Por eso deben ir acompañadas de un descargo de responsabilidad que comunique con precisión a los consumidores el nivel de evidencia que respalda la afirmación.

La recomendación sobre la cantidad específica de yogur se basa en lo que la FDA concluyó después de revisar dos estudios prospectivos de alta calidad: dos tazas semanales es la cantidad mínima necesaria para lograr el efecto declarado. El yogur, elaborado a partir de leche fermentada con bacterias como Lactobacillus bulgaricus y Streptococcus thermophilus, es rico en calcio, proteínas, vitaminas B y minerales como magnesio, fósforo y potasio.

Pero los expertos en nutrición cuestionan tanto la solidez de la investigación como las implicaciones de permitir esta afirmación. Caroline Passerrello, dietista nutricionista registrada e instructora en la Universidad de Pittsburgh, señala que aunque la petición de Danone siguió los pasos apropiados e incluyó investigaciones revisadas por pares, la investigación de apoyo es limitada y no es muy sólida. Más importante aún, la forma en que se realizaron los estudios significa que no se puede establecer una relación causal entre el yogur y la reducción del riesgo de diabetes, solo una correlación.

La Dra. Marion Nestle, nutricionista y bióloga molecular de la Universidad de Nueva York, fue más directa en su crítica. Cuestionó por qué alguien pensaría que comer dos tazas de yogur a la semana es todo lo que se necesita para prevenir la diabetes tipo 2. Señaló un problema fundamental: según la revisión de estudios realizada por la FDA, la cantidad de azúcar en el yogur no influyó en los resultados. Esto significa que, según la agencia, el azúcar no es un problema, aunque el consumo elevado de azúcar añadido se ha vinculado en múltiples estudios con un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

Nestle también destacó que cualquier yogur puede hacer esta afirmación limitada siempre que use la redacción exacta especificada por la FDA, lo que abre la puerta a que yogures endulzados hagan la afirmación. Agregó que la causa de la diabetes tipo 2 es multifactorial, por lo que esperar que el yogur por sí solo esté causalmente asociado con la prevención de la enfermedad no tiene sentido fuera del contexto de una dieta integral.

Esta es una decisión rara. La FDA ha permitido declaraciones de salud calificadas para suplementos dietéticos desde 2000 y para alimentos desde 2002, pero rara vez se anuncian. En la última década, solo diez alimentos han recibido tales afirmaciones, incluyendo cacao en polvo rico en flavonol para reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular y ciertos productos de arándano para reducir infecciones recurrentes del tracto urinario en mujeres.

Para los consumidores, la lección es clara según los expertos: usar sentido común al evaluar estas afirmaciones de salud. La diabetes tipo 2 es una enfermedad compleja que requiere un enfoque integral a la dieta y el estilo de vida, no una solución de dos tazas semanales.

La forma en que se realizó el estudio significa que no podemos decir con certeza que exista una relación causal, sino más bien una correlación entre la diabetes tipo 2 y el yogur
— Caroline Passerrello, dietista nutricionista registrada
¿Por qué una persona sensata pensaría que todo lo que hay que hacer para prevenir la diabetes tipo 2 es comer 2 tazas de yogur a la semana?
— Dra. Marion Nestle, nutricionista de la Universidad de Nueva York
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué la FDA tardó cinco años en tomar esta decisión?

Model

Porque las declaraciones de salud calificadas requieren una revisión rigurosa de la evidencia científica. La FDA tuvo que evaluar múltiples estudios sobre la relación entre yogur y diabetes tipo 2 para determinar si la evidencia era suficiente, aunque no alcanzara el estándar más alto.

Inventor

¿Qué significa exactamente que sea una declaración "calificada"?

Model

Significa que la evidencia existe pero no es concluyente. Por eso la afirmación debe venir con un descargo de responsabilidad explicando que la evidencia es limitada. No es lo mismo que decir "el yogur previene la diabetes", sino "puede reducir el riesgo".

Inventor

Los expertos parecen muy escépticos. ¿Cuál es su preocupación principal?

Model

Que la afirmación ignora el azúcar. La FDA revisó estudios donde el contenido de azúcar no influyó en los resultados, así que técnicamente cualquier yogur, incluso los muy endulzados, puede hacer esta afirmación. Pero sabemos que el azúcar añadido aumenta el riesgo de diabetes.

Inventor

¿Entonces la FDA está permitiendo que se venda una mentira?

Model

No exactamente una mentira, pero sí una verdad incompleta. Hay una correlación entre el consumo de yogur y menor riesgo de diabetes en los estudios, pero eso no prueba que el yogur cause la reducción del riesgo. Podría ser que las personas que comen yogur regularmente también tengan otros hábitos saludables.

Inventor

¿Qué debería hacer un consumidor con esta información?

Model

Leer el descargo de responsabilidad, entender que el yogur es parte de una dieta saludable pero no una solución por sí solo, y elegir yogures sin azúcar añadido si está preocupado por la diabetes. El sentido común es fundamental aquí.

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