Innovar no es suficiente si no llega al consumidor
Cada año, la industria alimentaria española lanza veinte mil productos al mercado; en 2025, apenas setenta y cinco merecieron el nombre de verdadera innovación, la cifra más baja en tres lustros. No es que los fabricantes hayan dejado de imaginar: es que los supermercados, inclinados hacia marcas propias y surtidos cortos, han cerrado sus lineales a lo nuevo. Cuando la distribución actúa como filtro en lugar de como puerta, la economía entera pierde el impulso que solo trae lo que aún no existía.
- Solo 75 de los 20.000 lanzamientos de 2025 son considerados innovaciones reales, un desplome del 52% respecto a 2010 que alarma a fabricantes y economistas.
- Mercadona, con el 27% del mercado nacional, lleva tres años sin incorporar ni un solo producto innovador de marca fabricante, bloqueando el acceso a millones de consumidores.
- Las innovaciones que sí logran entrar en tiendas demuestran su valor: las categorías que han innovado crecen un 44% más que las que no lo han hecho.
- Carrefour y las cadenas regionales como Eroski, Alcampo y Consum emergen como los principales canales de entrada, liderando la incorporación de los escasos nuevos productos.
- Promarca exige mayor compromiso de la distribución, advirtiendo que sin acceso real al lineal, la innovación muere antes de llegar al carrito del consumidor.
La industria alimentaria española lanza veinte mil productos nuevos cada año, pero en 2025 solo setenta y cinco merecían llamarse verdadera innovación. Esa cifra representa un desplome del 52% respecto a 2010 y el segundo año consecutivo en que la innovación toca fondo en alimentación, bebidas y droguería, según el Radar de la Innovación elaborado por Worldpanel by Numerator y Promarca.
El problema no es la falta de creatividad de los fabricantes, sino la falta de espacio en los lineales. Solo el 27% de las estanterías de los supermercados está disponible para productos nuevos. Joan Riera, de Worldpanel by Kantar, lo resume con claridad: aunque un producto sea bueno, si no está en la tienda, el consumidor no puede accederlo. De cada tres innovaciones que logran entrar, solo una triunfa realmente; el 29% supera la penetración media de su categoría, frente al 57% que lo conseguía entre 2014 y 2020.
Los datos, sin embargo, confirman que innovar sigue siendo rentable para quienes lo logran. Las categorías que han apostado por la novedad crecen un 44% más que las que no lo han hecho, y para las marcas fabricantes la innovación representa el 64% de su crecimiento. Las marcas de fabricante concentran el 88% de los lanzamientos innovadores, mientras que las marcas de distribución apenas aportan el 12%.
El nudo del problema está en la estrategia de los grandes operadores. Mercadona, líder con el 27% de cuota, lleva tres años sin incluir ninguna innovación de marca fabricante. Lidl y Aldi, con filosofía similar de surtido corto, sí incorporaron diez y catorce innovaciones respectivamente en 2025. Son las cadenas regionales —Eroski, Alcampo, Ahorramas, Gadisa, Consum— y Carrefour, con 64 de los 75 productos innovadores del año, quienes actúan como verdaderas puertas de entrada al mercado.
Fernando Fernández, presidente de Promarca, advierte que este estancamiento es un problema económico de país. Hace quince años se presentaban 150 innovaciones al mercado; ahora son 75. "Como país tenemos que estar preocupados", afirma. Sin acceso a los lineales, los productos innovadores nunca llegan al consumidor, y sin ellos, las categorías dejan de crecer.
La industria alimentaria lanza veinte mil productos nuevos cada año. En 2025, solo setenta y cinco merecían llamarse verdadera innovación. Esa cifra —setenta y cinco— representa un derrumbe sin precedentes. Es un 52 por ciento menos que lo que se conseguía en 2010, y marca el segundo año consecutivo en que la innovación toca fondo en las categorías de alimentación, bebidas y droguería. El Radar de la Innovación, un estudio elaborado por Worldpanel by Numerator en colaboración con Promarca, documenta un estancamiento que preocupa a quienes viven de crear productos nuevos.
La razón principal de este colapso no es que los fabricantes hayan dejado de innovar. Es que los supermercados no les dejan entrar. Solo el 27 por ciento de los lineales de las tiendas está disponible para productos nuevos. Joan Riera, director de Atención al Cliente Barcelona en Worldpanel by Kantar, lo explica con claridad: aunque un producto sea bueno, al consumidor le cuesta acceder a él si no está en las estanterías. El mercado es implacable. De cada tres innovaciones que llegan a los lineales, solo una tiene éxito real. El 29 por ciento de los productos novedosos logra superar la penetración media de su categoría, es decir, alcanza a más gente que los productos anteriores. Este porcentaje subió cinco puntos respecto a 2024, pero sigue siendo bajo. Entre 2014 y 2020, el 57 por ciento de las innovaciones lograba ese nivel de éxito.
Hay un patrón claro: las innovaciones que funcionan están presentes en el 47 por ciento del mercado. A mayor presencia en las tiendas, mayor capacidad de atraer consumidores. Riera subraya que aunque innovar es cada vez más complejo, los productos nuevos siguen siendo un motor de crecimiento. Las categorías que han innovado en los últimos años han crecido un 44 por ciento más que las que no lo han hecho. Para las marcas fabricantes, la innovación aportó un 64 por ciento de crecimiento. Para las tiendas que los venden, un 51 por ciento. El estudio muestra que las marcas de fabricante concentran el 88 por ciento de los lanzamientos innovadores, mientras que las marcas de distribución impulsan solo el 12 por ciento.
Pero aquí está el nudo del problema: muchos supermercados, especialmente los de surtido corto, prefieren estrategias de precios bajos estables y promoción de marca propia. Mercadona, la cadena líder con un 27 por ciento de cuota de mercado, lleva tres años sin incluir ni un solo producto innovador de marca de fabricante en sus lineales. Lidl y Aldi, aunque comparten la misma estrategia de surtido corto y marcas propias, incluyeron diez y catorce innovaciones respectivamente en 2025, el mayor número en los últimos cuatro años. La diferencia es notable.
En 2025, las cadenas regionales —Eroski, Alcampo, Ahorramas, Gadisa, Consum— son las que más impulsan la innovación, ampliando su oferta y actuando como principales canales de entrada al mercado junto a El Corte Inglés. Carrefour se mantiene como la cadena con mayor número de innovaciones introducidas, con 64 del total de 75 productos. Fernando Fernández, presidente de Promarca, reclama una mayor implicación de la distribución. "Innovar no es suficiente si esa innovación no consigue llegar de manera efectiva al consumidor", dice. El reto no es solo crear nuevos productos, sino lograr que lleguen a las manos de quien los compra y generen valor.
Fernández advierte que la reducción de innovaciones es un problema para toda la economía. Hace quince años, la industria presentaba 150 propuestas nuevas al mercado. Ahora son 75. "Como país tenemos que estar preocupados", afirma. La distribución en general debe apostar por la innovación, porque de lo contrario, dice, el país se queda parado. Sin acceso a los lineales, sin presencia en las tiendas, los productos innovadores nunca llegan al consumidor. Y sin ellos, las categorías dejan de crecer.
Citações Notáveis
Aunque sea un buen producto, al consumidor le cuesta acceder a este producto si no está en los lineales— Joan Riera, director de Atención al Cliente Barcelona en Worldpanel by Kantar
Como país tenemos que estar preocupados de que hace 15 años se innovasen 150 propuestas nuevas y ahora estemos en 75— Fernando Fernández, presidente de Promarca
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué importa que solo 75 productos sean verdadera innovación si la industria lanza 20.000 cada año?
Porque esos 75 son los que realmente cambian algo. Los otros 19.925 son variaciones: un nuevo sabor, un nuevo empaque, lo mismo de siempre con otro nombre. La verdadera innovación es la que el consumidor percibe como diferente y que hace crecer toda la categoría.
Pero si Mercadona es la cadena más grande y lleva tres años sin innovaciones, ¿no significa que los consumidores no las quieren?
No. Significa que Mercadona eligió una estrategia de precios bajos y marca propia, y decidió no darles espacio. Lidl y Aldi tienen la misma estrategia pero incluyeron 10 y 14 innovaciones. La diferencia es una decisión, no una preferencia del mercado.
¿Qué pasa con el 27 por ciento de los lineales disponibles para productos nuevos? ¿Es mucho o poco?
Es poco. Cuando una innovación logra estar en el 47 por ciento del mercado, tiene éxito. Cuando está solo en el 27 por ciento, fracasa. El espacio en los lineales es el cuello de botella. Sin acceso, el mejor producto del mundo nunca llega al consumidor.
¿Las cadenas regionales son más innovadoras que las grandes?
No son más innovadoras. Son más abiertas. Carrefour sigue siendo la que más innovaciones introduce, con 64 de las 75. Pero las regionales actúan como canales de entrada. Eso importa porque diversifica dónde el consumidor puede encontrar cosas nuevas.
¿Qué le preocupa más a Promarca: que se innove poco o que lo que se innova no llegue al consumidor?
Las dos cosas, pero especialmente lo segundo. Porque si la innovación no llega, entonces innovar es inútil. Y si innovar es inútil, la industria deja de hacerlo. Es un círculo vicioso que ya está pasando.