Bajo la superficie silenciosa de la Luna, el agua espera en forma de hielo, invisible pero potencialmente transformadora. Un equipo de geólogos de tres instituciones estadounidenses propone escuchar el subsuelo lunar mediante ondas sísmicas para localizar esos depósitos congelados con precisión, convirtiendo una técnica geofísica terrestre en una herramienta de supervivencia para las futuras misiones Artemis. En la búsqueda de autosuficiencia más allá de la Tierra, el hielo lunar no es solo agua: es oxígeno, combustible y la posibilidad de que la humanidad aprenda a vivir de lo que otros mundo