En la historia del capitalismo tecnológico, la concentración del valor en unas pocas empresas no es un accidente sino una tendencia estructural. Ahora, ese patrón que definió a Wall Street se reproduce en Asia: siete compañías —TSMC, Samsung, SK Hynix, Tencent, Alibaba, MediaTek y Delta Electronics— representan el 36% del índice MSCI Emerging Markets y lideran la revolución de la inteligencia artificial desde el otro lado del Pacífico. Lo que las distingue de sus pares estadounidenses no es su relevancia, sino su valoración: cotizan a múltiplos notablemente más bajos, una brecha que plantea pr