El progreso no nace de las certezas previas, sino de la curiosidad
Diez investigadores y dos instituciones reconocidos por revolucionar campos desde criptografía hasta inmunoterapia CAR-T en tratamiento del cáncer. Los galardonados enfatizan que el progreso surge de la curiosidad y exploración de lo desconocido, no de certezas previas, en un mundo marcado por polarización y desinformación.
- Dieciocho ediciones de los Premios Fronteras del Conocimiento de la Fundación BBVA
- Diez investigadores y dos instituciones galardonadas en ocho categorías científicas y artísticas
- Células CAR-T: decenas de miles de personas salvadas, incluidos muchos niños
- Criptografía de Daemen y Rijmen: estándar global desde principios del siglo XXI
- Ángulo mágico: rotación de grafeno a un grado que genera propiedades emergentes
La XVIII edición de los Premios Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento ha galardonado a 10 personalidades y dos instituciones por avances científicos y artísticos que demuestran el poder unificador de la ciencia frente a la incertidumbre global.
En Bilbao, en la tarde del jueves pasado, se reunieron científicos, filósofos, compositores y economistas bajo el techo del Euskalduna para recibir un reconocimiento que trasciende el honor personal. La XVIII edición de los Premios Fronteras del Conocimiento de la Fundación BBVA había convocado a diez investigadores y dos instituciones cuyo trabajo, en campos tan diversos como la criptografía y la inmunología, representa algo más que avances técnicos: representa una apuesta por la curiosidad en tiempos de certeza falsa.
Carlos Torres Vila, presidente de la Fundación BBVA, situó el acto en su contexto actual. Las tensiones geopolíticas, los desafíos ambientales, la polarización social y la desinformación están redefiniendo nuestras sociedades, dijo. Precisamente por eso, agregó, los valores que celebran estos premios —la investigación rigurosa, el cuestionamiento persistente, la exploración de lo desconocido— resultan más urgentes que nunca. El progreso, recordó, no nace de las certezas previas sino de la voluntad de perseverar en la búsqueda de respuestas.
Eloísa del Pino, presidenta del CSIC, fue más allá. Advirtió sobre la necesidad de proteger la libertad de ser curiosos en un mundo que privilegia las respuestas rápidas sobre la investigación pausada. También expresó su preocupación por los riesgos que la Inteligencia Artificial podría representar para nuestra capacidad de pensar si no aprendemos a usarla con sabiduría.
Los galardonados en Ciencias Básicas, Allan MacDonald y Pablo Jarillo-Herrero, fueron reconocidos por descubrir el "ángulo mágico": cuando dos capas de grafeno se rotan a aproximadamente un grado, los electrones interactúan de formas completamente nuevas, generando propiedades emergentes que nadie había predicho. MacDonald había formulado la teoría en 2011; Jarillo-Herrero la demostró experimentalmente siete años después. MacDonald comparó la investigación fundamental con una expedición montañera: uno sube porque siente curiosidad, y solo después descubre que la vista revela caminos cuya existencia nadie conocía.
En Tecnología y Comunicación, Joan Daemen y Vincent Rijmen recibieron el premio por diseñar el sistema criptográfico que protege la seguridad digital mundial. Desde principios de este siglo, su estándar se ha convertido en la referencia global para proteger sitios web, pagos electrónicos, discos duros y teléfonos móviles contra amenazas de hackers. Rijmen subrayó que la seguridad no puede basarse en secretos industriales; su único fundamento sostenible es la criptología.
El reconocimiento en Biología y Biomedicina fue para Carl June y Michel Sadelain, quienes revolucionaron el tratamiento del cáncer mediante células CAR-T: células del sistema inmunitario del paciente modificadas genéticamente para identificar, localizar y destruir tumores con precisión extraordinaria. Antes de esta tecnología, la medicina disponía de cirugía, radioterapia y quimioterapia, herramientas eficaces pero imprecisas. Sadelain comenzó a pensar hace cuatro décadas en cómo enseñar a las células T a realizar cualquier tarea. En 2003 demostró que funcionaba en ratones; en 2009, June lideró los primeros ensayos clínicos en humanos con leucemia avanzada. Los resultados superaron todas las expectativas: pacientes sin alternativas terapéuticas entraron en remisiones completas y duraderas. Hoy, decenas de miles de personas en todo el mundo, incluidos muchos niños, han salvado la vida gracias a esta tecnología.
Carl Wunsch, galardonado en Cambio Climático y Ciencias del Medio Ambiente, marcó un punto de inflexión en la oceanografía al cuantificar por primera vez con precisión el incremento de temperaturas y la acumulación de energía térmica en todos los océanos vinculadas a los gases de efecto invernadero. Lideró el desarrollo de un programa global de observación oceánica que aprovechó avances tecnológicos como la observación desde satélites. Tras cinco décadas de investigación, su conclusión es clara: el cambio está ocurriendo en todas las regiones oceánicas y constituye una preocupación seria para las generaciones futuras.
Nancy Cartwright, galardonada en Humanidades, transformó la forma en que entendemos la ciencia al estudiarla no como un ideal abstracto sino como una práctica real. Desarrolló una visión crítica sobre la importancia excesiva atribuida a las leyes universales: formuladas como afirmaciones universales, las leyes no describen correctamente la realidad. Para mejorar nuestra capacidad de usar la física y transformar el mundo, debemos entender cómo se emplea realmente, tanto cuando tiene éxito como cuando fracasa. Charles Manski, galardonado en Economía, Finanzas y Gestión de Empresas, advirtió que el análisis de políticas públicas con una certeza increíble no sirve bien a la sociedad. Propone un enfoque más creíble y transparente que reconozca la complejidad de tomar decisiones bajo incertidumbre.
En Ciencias Sociales, René Bautista y Kathleen Cagney, directores respectivamente de la Encuesta Social General y del Instituto de Investigación Social, fueron reconocidos por su trabajo midiendo la vida social con rigor científico. Bautista destacó que su método es sencillo pero contundente: preguntar a la gente sobre su vida y convertir esas respuestas en datos al servicio del bien común. Las tendencias comparables ofrecen una visión más profunda que los estudios individuales. Finalmente, Unsuk Chin, galardonada en Música y Ópera, puso en valor el carácter universal y cosmopolita de la música como puente en un panorama contemporáneo que dificulta la creación independiente. Su obra se inscribe en la tradición musical a la vez que la renueva, bebiendo de distintas tradiciones culturales para hablar un lenguaje universal.
Citas Notables
El progreso no nace de las certezas previas sino de la curiosidad, de la voluntad de explorar lo desconocido, de cuestionar lo que creemos saber y de perseverar en la búsqueda de respuestas— Carlos Torres Vila, presidente de la Fundación BBVA
Pacientes que ya no tenían alternativas terapéuticas entraron en remisiones completas y duraderas gracias a las células CAR-T— Carl June, galardonado en Biología y Biomedicina
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué en este momento específico, con toda la incertidumbre que hay, se decide reconocer precisamente a investigadores que trabajan en la frontera de lo desconocido?
Porque la incertidumbre no es el enemigo de la ciencia; es su combustible. Cuando todo parece seguro, dejamos de preguntar. Estos galardonados nos recuerdan que el progreso viene de la curiosidad, no de las respuestas que ya tenemos.
Pero hay algo que me intriga. Varios de estos premios —criptografía, células CAR-T, oceanografía— tienen aplicaciones muy prácticas. ¿No es eso lo opuesto a la curiosidad pura?
No. Lo que estos investigadores hicieron fue seguir su curiosidad sin saber adónde llevaría. MacDonald predijo el ángulo mágico como ejercicio teórico. Sadelain pasó décadas pensando en cómo enseñar a las células a hacer tareas. Solo después, el mundo encontró usos transformadores.
Eloísa del Pino mencionó la Inteligencia Artificial como una amenaza para nuestra capacidad de pensar. ¿Eso no suena contradictorio en una ceremonia sobre avances tecnológicos?
No es contradictorio. Es una advertencia. La tecnología es neutral; lo que importa es cómo la usamos. Si la IA nos enseña a buscar respuestas rápidas en lugar de hacer preguntas profundas, habremos perdido algo esencial.
Charles Manski habló de la incertidumbre en economía. ¿Es posible que los gobiernos realmente adopten políticas basadas en rangos de datos en lugar de números concretos?
Es difícil, pero necesario. Los políticos quieren certeza porque es más fácil de comunicar. Pero Manski tiene razón: una política basada en una certeza falsa daña más que una política honesta sobre sus límites.
¿Qué tienen en común todos estos galardonados, más allá de sus campos?
La humildad intelectual. Todos reconocen que no saben todo. Todos han pasado años, décadas incluso, explorando lo que no comprenden. Y todos creen que ese proceso es más valioso que cualquier respuesta rápida.