La gestión del talento se vuelve estratégica en un sector donde la demanda es impredecible
En un sector que sostiene casi el 7% de la economía española y emplea a 850.000 personas, la logística y el transporte atraviesan una paradoja estructural: crecen con fuerza impulsados por el comercio electrónico y la digitalización, pero no encuentran suficiente talento para sostener ese ritmo. La quinta edición de la Guía Salarial de Adecco cartografía nueve perfiles clave —con remuneraciones de hasta 45.000 euros anuales— como un intento de nombrar y valorar lo que escasea, recordándonos que detrás de cada cadena de suministro hay personas cuya formación y retención determinan si las cosas llegan o no a su destino.
- El déficit crónico de conductores y la presión por digitalizar operaciones colocan al sector logístico ante una urgencia de talento que ningún software puede resolver por sí solo.
- La rotación en posiciones operativas se acelera durante los picos de demanda del comercio electrónico, dejando turnos incompletos y poniendo en jaque la continuidad de las cadenas de suministro.
- Las empresas responden combinando formación continua, supervisión cercana y planes de progresión interna para convertir la retención en una ventaja competitiva real.
- Los salarios oscilan entre 20.000 euros para perfiles junior y 45.000 euros para Jefes de Plataforma con experiencia en multinacionales, con diferencias geográficas notables en Cataluña, País Vasco y la Comunidad de Madrid.
- La automatización ligera —pick-to-light, radiofrecuencia, robots colaborativos— ya no es opcional: exige habilidades técnicas básicas en toda la plantilla y redefine qué significa ser competente en el sector.
El sector logístico español mueve cerca del 7% del PIB y emplea a 850.000 personas en transporte de mercancías, almacenamiento y servicios postales. Su crecimiento sostenido durante la última década responde a la expansión del comercio electrónico, la globalización de las cadenas de valor y la externalización de procesos. Sin embargo, bajo esos números alienta una tensión real: escasez crónica de conductores, normativas cada vez más exigentes y una digitalización que obliga a los equipos a reinventarse continuamente.
Alejandra Bartolomé, directora nacional de Adecco Logística y Transporte, advierte que la gestión del talento se ha vuelto estratégica. La actividad sostenida genera rotación en posiciones operativas y complica cubrir turnos durante las campañas de pico. Las empresas que logran retener personal son las que combinan formación operativa, supervisión cercana y planes de progresión hacia roles de mayor responsabilidad. La presencia creciente de herramientas como pick-to-light, radiofrecuencia y robots colaborativos añade una capa de exigencia técnica que antes no existía.
Adecco ha publicado la quinta edición de su Guía Salarial de Logística y Transporte, analizando nueve perfiles cuyas remuneraciones alcanzan hasta 45.000 euros brutos anuales. El Jefe de Plataforma encabeza la tabla —entre 25.500 y 45.000 euros—, seguido por el Jefe de Área (22.000–40.000€) y el Técnico de Compras (21.500–40.000€). El resto de perfiles —Jefe de Tráfico, Técnico de Operaciones, Técnico de Aprovisionamiento, Técnico de Logística, Agente de Tráfico y Customer Service— arrancan en torno a los 20.000 euros y pueden superar los 38.000 con experiencia.
La geografía importa: Cataluña, País Vasco, Galicia, Comunidad Valenciana y Andalucía concentran los salarios más altos. La experiencia también marca una diferencia decisiva: un profesional junior puede ganar entre 20.000 y 25.500 euros, mientras que alguien con diez años de trayectoria en una multinacional puede duplicar esa cifra. Bartolomé concluye que la capacidad para combinar velocidad operativa, dominio de herramientas internas y equipos flexibles será lo que determine el rendimiento logístico en la segunda mitad de 2026.
El sector logístico español mueve casi el 7% del producto interior bruto del país. Cerca de 850.000 personas trabajan en actividades de transporte de mercancías, almacenamiento y servicios postales, un volumen que refleja el peso estructural de la industria en la economía nacional. Durante la última década, el crecimiento ha sido sostenido, alimentado por la expansión del comercio electrónico, la globalización de las cadenas de valor y la decisión de muchas empresas de externalizar procesos para ganar eficiencia operativa. Pero debajo de esos números de crecimiento hay una realidad más complicada: el sector enfrenta una escasez crónica de conductores, requisitos normativos cada vez más exigentes y una presión constante por operar con mayor precisión.
La digitalización ha transformado el trabajo logístico de forma radical. Los sistemas de gestión de rutas, la trazabilidad en tiempo real, el software avanzado de almacén, los sensores y la automatización ligera no son lujos sino necesidades operativas. Esto obliga a los equipos a fortalecer sus capacidades técnicas y a acelerar los planes de formación continua. Alejandra Bartolomé, directora nacional de Adecco Logística y Transporte, señala que la gestión del talento se ha convertido en estratégica: la actividad sostenida provoca rotación en posiciones operativas y dificulta cubrir turnos completos durante las campañas de pico. Las empresas que logran retener personal son aquellas que combinan formación operativa, supervisión cercana y planes de progresión hacia roles de mayor responsabilidad.
El sector afronta desafíos concretos que condicionan directamente cómo las empresas planifican sus equipos. Necesitan personal capaz de sostener ritmos altos en recepción, preparación y expedición sin aumentar costes. La digitalización aplicada a operaciones exige familiaridad con herramientas de trazabilidad e inventario y capacidad para adaptarse a cambios de proceso. El déficit de conductores obliga a acelerar selección y ofrecer formación desde el inicio. La seguridad y el cumplimiento normativo requieren profesionales atentos al detalle. Los picos de demanda del comercio electrónico son cada vez más impredecibles, lo que exige equipos capaces de adaptarse con rapidez. La coordinación entre almacén, transporte y cliente final se ha vuelto más compleja, y la presencia creciente de pick-to-light, radiofrecuencia y robots colaborativos requiere habilidades técnicas básicas y supervisión precisa.
Adecco ha publicado la quinta edición de su Guía Salarial de Logística y Transporte, analizando nueve perfiles clave del sector cuyas remuneraciones alcanzan hasta 45.000 euros brutos anuales de media. El Jefe de Plataforma es el mejor retribuido: comienza en 25.500 euros anuales pero puede alcanzar 45.000 euros en multinacionales de la Comunidad de Madrid para profesionales con experiencia. Este perfil gestiona el funcionamiento global de una plataforma logística, supervisa stock, coordina aprovisionamiento y vela por la productividad. El Jefe de Área planifica y organiza tareas dentro de un tramo del proceso logístico, con salarios que van desde 22.000 euros iniciales hasta 40.000 euros para profesionales con diez años de experiencia en regiones como Cataluña, Galicia, País Vasco, Comunidad Valenciana o Andalucía.
El Técnico de Compras busca y selecciona proveedores, negocia precios y gestiona contratos, moviéndose en una horquilla de 21.500 a 40.000 euros. El Jefe de Tráfico coordina todas las operaciones de transporte, gestiona rutas y controla consumos y mantenimiento de flota, con salarios entre 20.000 y 38.500 euros. El Técnico de Operaciones supervisa tareas logísticas del día a día, controla inventarios y resuelve incidencias, ganando entre 21.000 y 38.500 euros. El Técnico de Aprovisionamiento gestiona el abastecimiento de materias primas, con salarios de 20.000 a 35.500 euros. El Técnico de Logística planifica y ejecuta operaciones, gestiona inventarios y optimiza rutas, percibiendo entre 20.000 y 35.500 euros. El Agente de Tráfico supervisa la actividad del transporte en su zona, ganando de 20.000 a 35.000 euros. Finalmente, el profesional de Customer Service gestiona la relación con clientes, atiende consultas y resuelve incidencias, con salarios que van desde 20.000 euros hasta 33.500 euros.
La variabilidad geográfica es notable. Las regiones con salarios más altos para estos perfiles son Cataluña, Galicia, País Vasco, Comunidad Valenciana y Andalucía. La experiencia marca diferencias significativas: un profesional junior puede ganar entre 20.000 y 25.500 euros, mientras que alguien con diez años de trayectoria en una multinacional puede duplicar esa cifra. Bartolomé concluye que la capacidad para combinar velocidad operativa, dominio de herramientas internas y equipos flexibles condicionará el rendimiento logístico en la segunda mitad del año. En un sector donde la escasez de talento es real y la presión operativa constante, la retención de personal dependerá de cómo las empresas articulen formación, supervisión y oportunidades de crecimiento.
Citações Notáveis
La escasez de conductores continúa siendo uno de los principales cuellos de botella para la actividad logística, junto con requisitos normativos más exigentes y la necesidad de una cadena de suministro que opere con mayor precisión y previsibilidad— Alejandra Bartolomé, directora nacional de Adecco Logística y Transporte
La capacidad para combinar velocidad operativa, dominio de herramientas internas y equipos flexibles condicionará el rendimiento logístico en la segunda mitad del año— Alejandra Bartolomé, directora nacional de Adecco Logística y Transporte
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué el sector logístico enfrenta tanta dificultad para retener personal si los salarios son relativamente competitivos?
La retención no es solo cuestión de dinero. El trabajo logístico es exigente físicamente, con turnos que pueden ser impredecibles, especialmente durante picos de demanda. Las empresas que logran mantener equipos estables son las que ofrecen formación continua, supervisión cercana y una ruta clara hacia roles de mayor responsabilidad. Sin eso, el dinero solo no es suficiente.
¿Qué cambió en los últimos años que hizo que la digitalización fuera tan crítica?
El comercio electrónico transformó todo. Ya no es suficiente mover cajas de un lado a otro. Ahora necesitas sistemas de trazabilidad en tiempo real, gestión de rutas optimizada, sensores, automatización ligera. Los equipos tienen que entender esas herramientas. Eso requiere un nivel técnico que antes no era necesario.
¿Cuál es el verdadero cuello de botella ahora mismo?
La escasez de conductores es real, pero es solo la punta del iceberg. El verdadero problema es que la demanda es impredecible. Las campañas de e-commerce se adelantan o se intensifican sin aviso. Las empresas necesitan equipos que se adapten con rapidez, pero también necesitan estabilidad. Es un equilibrio difícil.
¿Por qué hay tanta variación salarial entre regiones?
Cataluña, Galicia y País Vasco tienen mayor concentración de multinacionales logísticas y mayor costo de vida. Eso empuja los salarios hacia arriba. En regiones como Castilla y León o Asturias, la estructura empresarial es diferente, con más pymes, y los salarios reflejan eso.
¿Qué perfil tiene más futuro en este sector?
Los que combinan habilidades operativas con capacidad técnica. Un Jefe de Plataforma que entienda sistemas digitales, que pueda gestionar equipos flexibles y que sepa resolver incidencias con rapidez. Esos perfiles van a ser cada vez más valiosos porque la automatización ligera seguirá creciendo.