Entre el 5% y 24% de los ictus ocurren en menores de 55 años, con incidencia que crece 90% desde principios del siglo XXI en países desarrollados. Hipertensión, tabaquismo y sedentarismo explican el 90% de casos; nuevos factores como estrés crónico y contaminación ambiental emergen como riesgos adicionales.
Los ictus en jóvenes se duplican: factores clásicos y nuevos riesgos bajo sospecha
Un 32% de pacientes jóvenes muere o queda con discapacidad a los tres meses; 44% desarrolla secuelas cognitivas permanentes y hasta 40% sufre ansiedad o depresión posterior.