En el horizonte de la medicina y las finanzas globales emerge una nueva clase de moléculas —los fármacos GLP-1— que trascienden su origen como tratamientos para la obesidad para convertirse en candidatos a redefinir la salud humana en múltiples frentes. Empresas como Eli Lilly y Novo Nordisk no solo compiten por cuotas de mercado proyectadas en 190.000 millones de dólares para 2035, sino por el lugar que ocuparán en la historia de la farmacología. Lo que comenzó como un supresor del apetito se revela ahora como un modulador de la inflamación con implicaciones que alcanzan el Alzheimer, las adi