Los CEOs del S&P 500 aumentaron sus sueldos un 7,7% en 2024, alcanzando los 19 millones

La desigualdad salarial extrema afecta a millones de trabajadores estadounidenses cuyo crecimiento salarial es significativamente inferior al de los ejecutivos corporativos.
Un barista gana 15.000 dólares; su CEO, 95,8 millones
La brecha salarial en Starbucks ejemplifica la desigualdad extrema entre ejecutivos y empleados en el S&P 500.

En las economías de mercado más desarrolladas, la riqueza tiende a concentrarse en quienes ya la poseen: los datos de 2024 confirman que los directores ejecutivos del S&P 500 vieron crecer sus compensaciones al doble del ritmo que los salarios ordinarios, alcanzando una media de diecinueve millones de dólares anuales. Esta divergencia no es un accidente ni una anomalía, sino el resultado acumulado de décadas de decisiones corporativas, políticas fiscales y estructuras de poder que premian la cúpula mientras contienen el crecimiento en la base. La pregunta que estos números plantean no es solo económica, sino profundamente moral: ¿qué tipo de sociedad construimos cuando el fruto del trabajo colectivo se distribuye con tanta desigualdad?

  • Los CEOs del S&P 500 aumentaron sus compensaciones un 7,7% en 2024, más del doble del 3,6% que crecieron los salarios de los trabajadores comunes.
  • Brian Niccol de Starbucks recibió 95,8 millones de dólares, ganando 6.666 veces más que un barista a tiempo parcial que percibe apenas 15.000 dólares al año.
  • Incluso en sectores de altos salarios como NVIDIA, donde el empleado medio gana 300.000 dólares, la proporción ejecutivo-trabajador sigue siendo de 166 a 1.
  • La tendencia se replica en el Reino Unido, donde los CEOs del FTSE 100 aumentaron sus ingresos un 6,8%, confirmando un patrón global de concentración salarial en la cúpula.
  • Para millones de trabajadores, el mensaje que emerge de estos datos es inequívoco: cuando la economía crece, el flujo de riqueza sigue una dirección predominante hacia arriba.

En 2024, los directores ejecutivos de las quinientas mayores empresas de Estados Unidos incrementaron sus compensaciones a un ritmo que duplicó el de los trabajadores ordinarios. Según datos del Financial Times, los CEOs del S&P 500 ganaron en promedio diecinueve millones de dólares, un 7,7% más que el año anterior, mientras los salarios del resto de empleados crecieron apenas un 3,6%, según la Oficina de Estadísticas Laborales. Es el aumento ejecutivo más acelerado en varios años, aunque aún lejos del 11,5% registrado en 2021.

El caso de Brian Niccol, nuevo CEO de Starbucks, condensa la magnitud de esta disparidad: recibió 95,8 millones de dólares en compensación total, incluyendo un bono de bienvenida y premios en acciones por beneficios no cobrados en su etapa anterior en Chipotle. Esa cifra equivale a 6.666 veces lo que gana un barista a tiempo parcial. Incluso en NVIDIA, donde el trabajador medio percibe 300.000 dólares anuales, el CEO Jensen Huang cobró 49,9 millones, una proporción de 166 a 1. El ejecutivo mejor pagado del índice fue Rick Smith, de Axon Enterprise, con 164,5 millones de dólares.

El fenómeno no se limita a Estados Unidos. En el Reino Unido, los CEOs de las cien mayores empresas cotizadas en Londres aumentaron sus ingresos un 6,8%, hasta los 4,58 millones de libras de media. Lo que estos datos revelan es un patrón estructural en las economías desarrolladas: la compensación ejecutiva crece de forma consistente y más rápida que los salarios de la mayoría, ensanchando una brecha que ya era profunda y que, año tras año, se vuelve más difícil de justificar.

En 2024, los directores ejecutivos de las quinientas empresas más grandes de Estados Unidos vieron crecer sus compensaciones a un ritmo que duplicó el de los trabajadores de a pie. Según datos publicados por el Financial Times, los CEOs del índice S&P 500 —ese conjunto que incluye a Apple, Microsoft, Walmart y NVIDIA— ganaron en promedio diecinueve millones de dólares anuales, lo que representa un aumento del 7,7% respecto al año anterior. Para ponerlo en perspectiva: los salarios de los empleados estadounidenses en general crecieron apenas un 3,6% en el mismo período, de acuerdo con la Oficina de Estadísticas Laborales.

Este incremento en los sueldos ejecutivos es el más acelerado en varios años. En 2023, el crecimiento había sido del 7,2%, y aunque ambas cifras superan el ritmo de inflación y el crecimiento de los salarios ordinarios, ninguna se acerca al 11,5% que se registró en 2021, según la consultora Farient Advisors. Lo que estos números revelan es una tendencia persistente: mientras las corporaciones estadounidenses justifican aumentos salariales moderados para sus empleados apelando a restricciones económicas, los ejecutivos en la cúpula siguen acumulando riqueza a velocidades que desafían esa lógica.

El caso de Brian Niccol, nuevo CEO de Starbucks, ilustra la magnitud de esta disparidad. En 2024, Niccol recibió una compensación total de 95,8 millones de dólares, la mayoría en forma de acciones. Su paquete incluyó un bono de bienvenida de cinco millones de dólares y dos premios únicos en acciones valorados entre setenta y cinco y ochenta millones, otorgados como compensación por beneficios que dejó sin cobrar durante su anterior cargo en Chipotle. Según los registros de la empresa, Niccol gana 6.666 veces más que el empleado promedio de Starbucks: un barista a tiempo parcial que percibe alrededor de quince mil dólares anuales. La proporción es tan extrema que casi desafía la comprensión.

Incluso en sectores donde los salarios base son considerablemente más altos, la brecha permanece abismal. En NVIDIA, donde el trabajador medio gana trescientos mil dólares al año —una cifra que muchos estadounidenses nunca alcanzarán en toda su vida laboral— el CEO Jensen Huang recibió una compensación de 49,9 millones de dólares, una proporción de 166 a 1. El ejecutivo mejor pagado de todo el índice S&P 500 en 2024 fue Rick Smith, CEO de Axon Enterprise, fabricante de los dispositivos Taser, quien recibió 164,5 millones de dólares, principalmente a través de premios en acciones tras cumplir objetivos durante varios años.

La tendencia no es exclusiva de Estados Unidos. En el Reino Unido, la remuneración media de los CEOs de las cien empresas más valiosas que cotizan en Londres aumentó un 6,8% interanual, alcanzando los 4,58 millones de libras. Lo que emerge de estos datos es un patrón global: en las economías desarrolladas, la compensación ejecutiva crece consistentemente más rápido que los salarios de la mayoría de la población, ampliando una brecha que ya era profunda. Para millones de trabajadores estadounidenses, el mensaje es claro: el crecimiento económico, cuando existe, fluye hacia arriba.

El crecimiento salarial de los CEOs del S&P 500 en 2024 fue del 7,7%, más del doble del crecimiento del 3,6% registrado para los trabajadores estadounidenses en general
— Oficina de Estadísticas Laborales de EE.UU. y Financial Times
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué importa que un CEO gane 7,7% más si la economía en general está creciendo?

Model

Porque ese crecimiento no se distribuye. Los trabajadores ordinarios ganaron 3,6%. Eso significa que la brecha se abre más cada año, no que todos suban juntos.

Inventor

Pero Starbucks es una empresa privada que decide pagar a su CEO. ¿Dónde está el problema público?

Model

El problema es que esos sueldos salen de las ganancias que podrían ir a empleados o a inversión. Un barista gana quince mil dólares. Niccol gana 95,8 millones. Esa proporción de 6.666 a 1 no refleja una diferencia de talento o esfuerzo; refleja poder.

Inventor

¿Y en empresas tecnológicas donde todos ganan bien, como NVIDIA?

Model

Incluso ahí la desigualdad es brutal. Un trabajador promedio en NVIDIA gana trescientos mil dólares anuales, que es extraordinario. Pero el CEO gana 166 veces más. El dinero sigue concentrándose en la cúpula, sin importar el contexto.

Inventor

¿Esto es nuevo o siempre fue así?

Model

Ha empeorado. El crecimiento de 7,7% en compensación ejecutiva es el más rápido desde 2021. Mientras tanto, los salarios de los trabajadores crecen a menos de la mitad. Es una aceleración de una tendencia que ya era preocupante.

Inventor

¿Qué sucede cuando esto continúa?

Model

La desigualdad se vuelve estructural. Los trabajadores no pueden ahorrar, no pueden invertir, no pueden construir riqueza. Los ejecutivos acumulan fortunas. Eventualmente, eso genera tensión social y económica que nadie puede ignorar.

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