Rusia posee un océano de crudo, pero perdió la capacidad de transformarlo
Ucrania ha desplazado su estrategia hacia plantas de destilación insustituibles, no tanques reemplazables, dejando a Rusia con crudo pero sin capacidad tecnológica para refinarlo. Rusia importa 50.000 toneladas de gasolina desde Kazajistán y recompra petróleo refinado a India a precio de mercado, mientras más de dos tercios de sus regiones sufren racionamiento de combustible.
- 700.000 barriles diarios de capacidad de refinamiento destruidos entre abril y mayo de 2026
- Rusia importa 50.000 toneladas de gasolina desde Kazajistán y recompra petróleo refinado a India
- Más de dos tercios de las regiones rusas sufren racionamiento de combustible
- Ingresos por hidrocarburos cayeron 40% en 2026 respecto a 2025, a pesar de precios superiores a 100 dólares por barril
- Drones ucranianos alcanzan ahora más de 1.500 kilómetros, atacando refinerías como la de Lukoil en Perm
Rusia, mayor exportador mundial de petróleo y gas, enfrenta una crisis de refinería tras ataques de drones ucranianos que destruyeron 700.000 barriles diarios de capacidad, obligándola a importar combustible e incluso recomprar su propio petróleo refinado a la India.
Rusia, durante décadas la máquina de exportación energética más potente del planeta, está descubriendo que tener petróleo bajo tierra no es lo mismo que tener gasolina en el tanque. El país que construyó su poder geopolítico sobre los hidrocarburos se ve ahora obligado a importar combustible desde Kazajistán e incluso a recomprar su propio petróleo ya refinado a la India, pagando precios de mercado internacional por lo que alguna vez fue su mayor activo.
La transformación ha sido rápida. En los primeros años de la guerra, los ataques ucranianos contra la infraestructura petrolera rusa eran dispersos y de bajo impacto. Pero la estrategia ha evolucionado. Según Sergey Vakulenko, analista del Carnegie Russia Eurasia Center con más de dos décadas trabajando en la industria petrolera rusa, Kiev ha pivotado hacia una campaña de precisión quirúrgica. Los drones ya no apuntan a los tanques de almacenamiento, que son reemplazables. Ahora golpean las unidades de destilación primaria y las plantas de cracking, la tecnología que convierte las moléculas pesadas de hidrocarburo en gasolina y diésel. Esa tecnología no se reemplaza fácilmente.
Entre abril y mayo de 2026, una sucesión de ataques ucranianos destruyó 700.000 barriles diarios de capacidad de refinamiento de un golpe. Rusia posee un océano de crudo bajo tierra, pero ha perdido la capacidad de transformarlo en algo que pueda usar. El alcance de los drones ucranianos también se ha expandido de manera inquietante. En 2024 podían llegar a 1.200 kilómetros del frente. Hace apenas semanas, un enjambre atacó la refinería de Lukoil en Perm, a más de 1.500 kilómetros de distancia. Putin respondió con un decreto que obliga a todas las refinerías rusas, incluso las cercanas a Vladivostok a más de 7.000 kilómetros de Ucrania, a financiar sus propios sistemas de defensa antiaérea. El Ministerio de Finanzas ruso ha prohibido que estas empresas deduzcan esos gastos de sus impuestos, una decisión que ha generado frustración entre los petroleros rusos.
La crisis ha llevado al Kremlin a medidas sin precedentes. Occidente impuso sanciones que cortaron el acceso a piezas de repuesto occidentales. Con más de la mitad de sus grandes refinerías dañadas y paradas, Rusia ahora utiliza sus divisas en dólares para comprar de vuelta su propio petróleo ya refinado a la India, a precios de mercado. Es un círculo vicioso de su propia creación. Moscú también presionó a Kazajistán para obtener 50.000 toneladas de gasolina que Astaná ya había comprometido con Europa. Kazajistán se negó, argumentando mantenimiento periódico en sus plantas, pero la verdadera razón era el miedo a sanciones secundarias estadounidenses o represalias ucranianas contra sus oleoductos.
El racionamiento de combustible ahora toca la vida cotidiana de los rusos. Más de dos tercios de las regiones del país sufren restricciones. En Kursk, cerca del frente, el límite es de 20 litros de gasolina al mes por vehículo. En Crimea, un nodo logístico estratégico crucial, Ucrania destruyó 30 tanqueros solo en mayo, causando un colapso del 70% en el tráfico militar. Incluso Moscú ha tenido que implementar cuotas de distribución de combustible.
Lo paradójico es que los precios internacionales del petróleo deberían estar salvando a Putin. Cuando Irán cerró el estrecho de Ormuz, el barril saltó de 60 a más de 100 dólares. Debería haber sido un momento de oportunidad. Pero Rusia produce mucho menos justo cuando el barril es más caro. Según la Agencia Internacional de la Energía, su producción cayó 370.000 barriles diarios y arrastra un déficit de 700.000 barriles respecto a sus compromisos con la OPEP. Los ingresos por hidrocarburos en lo que va de 2026 son un 40% más bajos que en el mismo período de 2025. Las sanciones secundarias estadounidenses han dado el golpe final. Gigantes como Reliance Industries en la India redujeron sus compras de crudo ruso de 550.000 a solo 150.000 barriles diarios por miedo a ser expulsados del sistema financiero del dólar.
Para mantener la apariencia de normalidad, el Banco Central de Rusia ha mantenido tipos de interés alarmantemente altos para controlar la inflación. Esto ha hecho que el rublo sea artificialmente fuerte. Rusia vende su petróleo remanente en dólares pero paga sueldos públicos, pensiones e indemnizaciones de guerra en rublos. Un rublo fuerte significa que el Estado recibe menos moneda local por cada barril exportado, dilatando aún más su déficit presupuestario. Es una trampa de su propio diseño, y cada barril que no puede refinar la hace más profunda.
Citas Notables
La estrategia de Kiev se ha centrado en ejecutar una campaña de ataques de precisión contra las insustituibles unidades de destilación primaria y plantas de cracking, no contra los reemplazables tanques de almacenamiento— Sergey Vakulenko, analista del Carnegie Russia Eurasia Center
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Cómo es posible que un país con tanto petróleo termine importando gasolina?
Porque el petróleo crudo es solo la mitad de la historia. Necesitas refinerías para convertirlo en algo que funcione. Ucrania entendió eso y dejó de atacar tanques. Ahora va por la tecnología.
¿Y Rusia no puede simplemente reparar esas refinerías?
No. Las piezas de repuesto vienen de Occidente, y Occidente las bloqueó con sanciones. Así que tienes crudo pero no puedes procesarlo. Es como tener trigo pero no molino.
Entonces ¿por qué no compra piezas en otro lado?
Porque no existen en otro lado. La tecnología de refinación es occidental. Y además, aunque las encontrara, el dinero que gasta en importar gasolina es dinero que no tiene para la guerra.
¿Qué pasa con esos precios altos del petróleo? ¿No debería eso ayudar?
Debería, pero no. Rusia produce menos justo cuando el barril es más caro. Y los compradores internacionales tienen miedo de sanciones estadounidenses, así que compran menos. Es un momento en que todo funciona en su contra.
¿Y los civiles rusos? ¿Cómo viven con racionamiento de combustible?
Con dificultad. En Kursk, cerca del frente, tienes 20 litros al mes por coche. Eso es menos de lo que muchas personas gastan en una semana. Incluso Moscú tiene cuotas ahora. La guerra está llegando a casa de formas que la gente no esperaba.