Cuando se aísla una sustancia de su matriz original, el efecto sobre la salud puede ser diferente
Seis conservantes considerados seguros por la FDA se asocian con mayor riesgo de cáncer de próstata, mama y otros tipos en estudio de 105.000 personas. Doce conservantes examinados vinculados a riesgo 50% mayor de diabetes tipo 2, incluyendo cinco que también aumentan riesgo de cáncer.
- Estudio de 105.000 personas durante hasta 14 años encontró seis conservantes aprobados por la FDA asociados con mayor riesgo de cáncer
- Nitrito de sodio vinculado a 32% más riesgo de cáncer de próstata; sorbatos a 26% más de cáncer de mama
- Doce conservantes examinados vinculados a riesgo 50% mayor de diabetes tipo 2
- Cinco conservantes (sorbato de potasio, metabisulfito de potasio, nitrito de sodio, ácido acético, acetato de sodio) aumentan riesgo tanto de cáncer como de diabetes
Dos estudios franceses encuentran que conservantes comunes como nitritos y sorbatos podrían aumentar el riesgo de cáncer y diabetes tipo 2, aunque los investigadores advierten sobre la necesidad de confirmación adicional.
Dos investigaciones realizadas en Francia sugieren que los conservantes químicos utilizados rutinariamente en alimentos procesados podrían aumentar significativamente el riesgo de desarrollar cáncer y diabetes tipo 2. Los hallazgos, publicados esta semana en las revistas BMJ y Nature Communications, provienen del estudio NutriNet-Santé, un proyecto que comenzó en 2009 y ha seguido a más de 170.000 participantes, comparando sus reportes en línea sobre dieta y estilo de vida con sus datos médicos almacenados en el sistema nacional de salud francés.
El primer estudio examinó el impacto de 58 conservantes en aproximadamente 105.000 personas que no padecían cáncer al inicio de la investigación y fueron monitoreadas durante hasta 14 años. Los investigadores analizaron en profundidad 17 conservantes consumidos por al menos el 10 por ciento de los participantes. Descubrieron que 11 de estos aditivos no mostraban relación con el cáncer, pero seis sí presentaban asociaciones preocupantes. Lo notable es que todos estos seis conservantes están clasificados como GRAS (generalmente reconocidos como seguros) por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos. Entre ellos figuran el nitrito de sodio, el nitrato de potasio, los sorbatos, el metabisulfito de potasio, los acetatos y el ácido acético.
Los números específicos revelan patrones inquietantes. El nitrito de sodio, una sal química común en carnes procesadas como tocino y embutidos, se asoció con un aumento del 32 por ciento en el riesgo de cáncer de próstata. El nitrato de potasio mostró un aumento del 22 por ciento en cáncer de mama y del 13 por ciento en todos los tipos de cáncer. Los sorbatos, especialmente el sorbato de potasio utilizado en vino, productos horneados y quesos, se vincularon con un 26 por ciento más de riesgo de cáncer de mama y un 14 por ciento más de cáncer en general. El metabisulfito de potasio, común en la elaboración de vino y cerveza, se asoció con un aumento del 20 por ciento en cáncer de mama. Los acetatos, que provienen de la fermentación natural y se usan en carnes, salsas y panes, mostraron un 25 por ciento más de riesgo de cáncer de mama y un 15 por ciento más de cáncer en general. El ácido acético, ingrediente principal del vinagre, se asoció con un aumento del 12 por ciento en todos los tipos de cáncer.
Mathilde Touvier, autora principal del estudio e investigadora del Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica de Francia, enfatizó que estos son los dos primeros estudios a nivel mundial que investigan la relación entre estos aditivos alimentarios específicos y el cáncer y la diabetes tipo 2. Sin embargo, advirtió sobre la necesidad de cautela, señalando que los resultados deben confirmarse mediante investigaciones adicionales. Touvier también observó que cuando una sustancia se aísla de su matriz original en una fruta o verdura entera, el efecto sobre la salud puede ser diferente dependiendo de cómo la microbiota intestinal la digiera.
El segundo estudio, publicado en Nature Communications, examinó el papel de los conservantes en el riesgo de diabetes tipo 2 en casi 109.000 participantes que no tenían la enfermedad al inicio. Los hallazgos fueron igualmente preocupantes: doce de los 17 conservantes examinados estaban vinculados con un riesgo casi 50 por ciento mayor de desarrollar diabetes tipo 2 en personas que consumían los niveles más altos. Cinco de los mismos conservantes que causaron cáncer también aumentaron el riesgo de diabetes tipo 2 en un 49 por ciento. Un sexto conservante, el propionato de calcio, un polvo blanco utilizado para detener el crecimiento de moho y bacterias, también se relacionó con mayor riesgo de diabetes. Además, más de dos aditivos antioxidantes aumentaron el riesgo de diabetes en un 42 por ciento, incluyendo formas de vitamina E y C, extractos de romero, y ácidos como el fosfórico y el cítrico.
Anaïs Hasenböhler, primera autora de ambos estudios y estudiante de doctorado en epidemiología nutricional, reconoció que se requiere mucha más investigación para confirmar y ampliar estos hallazgos. Sin embargo, agregó que estos nuevos datos respaldan una reevaluación de las regulaciones que rigen el uso de aditivos alimentarios por parte de la industria, con el objetivo de mejorar la protección del consumidor. El Dr. David Katz, especialista en medicina preventiva que no participó en los estudios, señaló que los hallazgos refuerzan la importancia de consumir alimentos frescos, integrales y mínimamente procesados, principalmente vegetales. Aunque los investigadores advierten sobre la necesidad de confirmación adicional, estos estudios representan un punto de inflexión en la comprensión de cómo los conservantes químicos comunes podrían afectar la salud a largo plazo.
Citações Notáveis
Estos son los dos primeros estudios a nivel mundial que investigan la relación entre la exposición a estos aditivos alimentarios y el cáncer y la diabetes tipo 2— Mathilde Touvier, autora principal del estudio
Estos nuevos datos se suman a otros que abogan por una reevaluación de las regulaciones que rigen el uso general de aditivos alimentarios por parte de la industria alimentaria— Anaïs Hasenböhler, primera autora de ambos estudios
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué estos conservantes específicos muestran asociaciones con cáncer y diabetes si ya están aprobados como seguros?
La aprobación de seguridad se basa generalmente en estudios de toxicidad a corto plazo. Lo que este estudio francés hace es examinar exposiciones a largo plazo en poblaciones reales, durante 14 años. Es una perspectiva completamente diferente.
¿Qué tan confiables son estos números? Un 32 por ciento más de riesgo suena dramático.
Es importante entender que estos son aumentos de riesgo relativo, no absoluto. Y sí, los investigadores mismos advierten que estos son los primeros estudios de este tipo. Pero lo que les da peso es el tamaño de la población—más de 170.000 personas—y que controlaron muchas variables confusas como el tabaco y el alcohol.
¿Entonces debería dejar de comer jamón y vino?
No es tan simple. El estudio muestra asociación, no causa directa. Pero sí sugiere que si tienes opciones, los alimentos frescos y mínimamente procesados son probablemente más seguros. El conservante que más preocupa es el nitrito de sodio en carnes procesadas, porque la Organización Mundial de la Salud ya considera la carne procesada como cancerígena.
¿Qué pasa con los conservantes "naturales" como la vitamina C?
Aquí está lo interesante: cuando la vitamina C se consume como parte de una fruta entera, es beneficiosa. Pero cuando se aísla y se usa como aditivo, puede comportarse diferente en el cuerpo. La microbiota intestinal la procesa de manera distinta.
¿Cuál es el siguiente paso?
Los investigadores piden una reevaluación de las regulaciones de aditivos alimentarios. Pero primero necesitan confirmación. Otros laboratorios tendrán que replicar estos hallazgos. Esto es apenas el comienzo de una conversación más amplia sobre cómo regulamos lo que comemos.