El mercado móvil se fragmentó en 2021 de formas que nadie esperaba
En 2021, el mercado global de teléfonos inteligentes navegó entre la escasez de semiconductores y una ambición manufacturera sin freno. Samsung redefinió la gama alta y enterró una línea icónica, mientras marcas chinas desembarcaron en Perú con propuestas que democratizaron el acceso a tecnología de punta. Fue un año en que los plegables dejaron de ser promesa y los nichos —gaming, fotografía profesional, selfies— se convirtieron en estrategias de supervivencia.
- La escasez global de semiconductores amenazaba con ahogar los lanzamientos, pero los fabricantes respondieron con una avalancha de dispositivos que no dio respiro al consumidor.
- Samsung tomó una decisión irreversible al eliminar la línea Galaxy Note, absorbiendo su legado en el S21 Ultra y forzando a toda la industria a reposicionarse.
- OPPO, Realme y Vivo irrumpieron en el mercado peruano casi simultáneamente, rompiendo el dominio de las marcas establecidas en la gama media con 5G y pantallas AMOLED.
- Los plegables pasaron de curiosidad costosa a opción real con el Galaxy Z Flip3, que resolvió los miedos de durabilidad y bajó el precio de entrada al formato.
- Apple, Google y Sony apostaron por nichos específicos —autonomía, procesador propio, fotografía profesional— en lugar de competir frontalmente por el volumen del mercado.
El 2021 fue un año de tensiones y transformaciones para la industria móvil. Las cadenas de suministro crujían por la escasez de semiconductores, pero los fabricantes no frenaron: lanzaron dispositivos ambiciosos, tomaron decisiones históricas y abrieron nuevos mercados.
Samsung marcó el tono desde enero con el Galaxy S21 Ultra, un teléfono que redefinió la fotografía móvil y absorbió el legado de la línea Galaxy Note, que la compañía decidió discontinuar ese mismo año. El S21 Ultra heredó el soporte para el S-Pen y se consolidó como el mejor Android del año, aunque en Perú generó dudas por los modelos con procesador Exynos.
Las marcas chinas vieron la oportunidad. OPPO llegó a Perú en marzo con el A54, un debut simbólico más que técnico. Xiaomi refrescó su Redmi Note 10 Pro con pantalla AMOLED a 120Hz y cámara de 108 megapíxeles, mientras el Mi 11 Ultra —con su módulo de cámara que incluía una pequeña pantalla secundaria— desafió directamente al S21 Ultra, aunque solo llegó a mercados selectos. Realme vendió su primer 5G oficial en Perú con el Realme 8 5G, y Vivo debutó en el país apostando por la cámara frontal con el V21 5G.
A mitad de año, la industria mostró sus costuras estructurales. Honor regresó con servicios de Google tras separarse de Huawei. ZTE sorprendió al escalar al cuarto lugar del mercado peruano según Canalys, desplazando a LG. Motorola volvió a la gama alta con el Edge 20 Pro y su interfaz de escritorio Ready4.
Agosto fue el mes de los plegables. El Galaxy Z Flip3 convirtió el teléfono plegable en algo cotidiano: resistente al agua, más accesible que su hermano Z Fold3, y capaz de disipar los miedos sobre durabilidad. Samsung también fortaleció la gama media con el A52s 5G, que combinó resistencia al agua, estabilización óptica y conectividad 5G en un solo dispositivo.
El cierre del año llegó con los grandes nombres. Apple presentó el iPhone 13 Pro con su primera pantalla de alto refresco. Google lanzó el Pixel 6 Pro con su procesador Tensor propio, una apuesta audaz aunque no completamente madura. Xiaomi presentó el 11T, abandonando el prefijo 'Mi' por primera vez. Y Sony cerró el año con el Xperia Pro-I, un dispositivo dirigido a profesionales audiovisuales que resumía el nuevo rumbo de la marca: sobrevivir apostando por nichos, no por volumen.
Veintiún teléfonos, veintiún respuestas distintas a un mercado que exigía más con menos componentes disponibles.
El mercado de teléfonos inteligentes en 2021 fue un año de movimiento constante. Las cadenas de suministro se tensionaban por la escasez de semiconductores, pero eso no detuvo a los fabricantes de lanzar dispositivos ambiciosos. Nuevas marcas llegaron a Perú, líneas emblemáticas desaparecieron, y la tecnología de pantallas plegables dejó de ser ciencia ficción para convertirse en algo que podías sostener en tu mano.
Samsung abrió el año con el Galaxy S21 Ultra en enero, un dispositivo que redefinió qué podía hacer una cámara en un teléfono. El diseño era diferente, agresivo incluso. Ese mismo año, Samsung tomó una decisión histórica: mató la línea Galaxy Note, que había sido icónica durante años. El S21 Ultra absorbió su herencia, incluyendo soporte para el S-Pen. Fue uno de los mejores Android del año, aunque en Perú llegó con cierta incertidumbre sobre los modelos con procesador Exynos.
Mientras Samsung consolidaba la gama alta, otras marcas chinas vieron una oportunidad. OPPO llegó a Perú en marzo con el A54, un teléfono de gama media que no fue el más emocionante, pero que marcó simbólicamente la entrada de una marca que traería mucho más. Ese mismo mes, Xiaomi refrescó su línea Redmi Note con el Note 10 Pro, que combinaba pantalla AMOLED a 120Hz, cámara de 108 megapíxeles y entrada de audífonos. POCO lanzó el F3, un dispositivo equilibrado con pantalla AMOLED y 5G que pasó desapercibido entre el aluvión de lanzamientos de Xiaomi. El Mi 11 Ultra fue la respuesta directa de Xiaomi al S21 Ultra: un módulo de cámara trasera tan grande que incluía una pequeña pantalla propia. Fue tan difícil de fabricar que solo llegó a algunos mercados.
Abril trajo más competencia. Realme vendió su primer teléfono 5G oficialmente en Perú: el Realme 8 5G, que permitió a los consumidores locales probar qué tan lejos había llegado MediaTek con su línea Dimensity. Vivo también debutó en el país con el V21 5G, un dispositivo que se enfocó en la cámara frontal y las selfies. Asus continuó experimentando con su concepto de cámara motorizada en el Zenfone 8 Flip, un teléfono llamativo que nunca llegó a Perú.
El año avanzó con cambios estructurales en la industria. Honor se separó de Huawei a finales de 2020 y en junio presentó el Honor 50, su regreso a la gama media con servicios de Google integrados. ZTE tuvo un año excepcional en Perú, según datos de Canalys ocupando el cuarto lugar con casi el 10% del mercado, desplazando a LG. El Axon 30 marcó la segunda generación de cámara bajo la pantalla de ZTE. Motorola regresó a la gama alta después de años con el Moto Edge 20 Pro, que incluía Ready4, una interfaz de escritorio que competía directamente con DeX de Samsung.
Agosto fue el mes de los plegables. Samsung lanzó el Galaxy Z Flip3, que transformó el concepto del "teléfono sapito" en una realidad moderna con pantalla plegable. Samsung resolvió muchos temores sobre los plegables: resistencia al agua, al polvo, durabilidad. El Z Flip3 se convirtió en el plegable más accesible del año, más que su hermano mayor Z Fold3. Samsung también actualizó su línea A con el Galaxy A52s 5G, que logró algo raro en la gama media: resistencia al agua y polvo, estabilización óptica de imagen, y conectividad 5G.
El otoño fue el momento de los gigantes. Apple presentó el iPhone 13 Pro en septiembre con su primera pantalla de alto refresco, mejoras en cámara y autonomía. Google lanzó el Pixel 6 Pro con su propio procesador, Google Tensor, aunque la línea que había encantado a sus fanáticos durante años parecía cautivante pero no completamente recomendable. Xiaomi presentó el 11T, el primer teléfono de la marca en abandonar el "Mi" del nombre, un gama media sólido que confiaba en los Dimensity de MediaTek. RedMagic continuó su apuesta por teléfonos enfocados en gaming con el 6S Pro. Huawei lanzó el nova 9, casi un hermano del Honor 50 pero con mejoras en cámara, aunque sin acceso oficial a los servicios de Google.
Octubre cerró el año con Sony Xperia Pro-I, un dispositivo que marcaba el nuevo enfoque de Sony: teléfonos para profesionales audiovisuales, disponibles solo en mercados selectos. La marca había cambiado para sobrevivir en un mundo móvil cada vez más competitivo. Veintiún teléfonos, veintiún historias de ambición, innovación y adaptación. El mercado móvil de 2021 no fue solo sobre especificaciones: fue sobre cómo los fabricantes respondieron a una escasez de componentes, a nuevos competidores, y a consumidores que querían más opciones.
Citações Notáveis
El Z Flip3 es el plegable para las masas, resolviendo temores sobre resistencia al agua y polvo— análisis editorial
Xiaomi presentó tantos lanzamientos que algunos pasaron desapercibidos entre el aluvión de la marca china— análisis editorial
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué 2021 fue un año tan particular para los teléfonos?
Fue el año en que el mercado se fragmentó. Antes, tenías Samsung, Apple, y algunos otros. En 2021, OPPO, Vivo, Realme llegaron a Perú. Eso cambió todo.
¿Y la escasez de semiconductores no detuvo nada?
No. De hecho, hizo que los fabricantes fueran más creativos. Samsung mató la Galaxy Note porque el S21 Ultra podía hacer lo que hacía la Note. Xiaomi lanzó tantos teléfonos que algunos se perdieron entre ellos.
¿Qué pasó con los plegables?
El Z Flip3 demostró que los plegables podían ser prácticos, no solo un gimmick. Samsung resolvió los problemas de durabilidad. De repente, no era ciencia ficción.
¿Y las marcas que desaparecieron?
LG se fue. Mostró el Rollable en CES 2021 y en abril anunció que se retiraba de los teléfonos. Fue el fin de una era.
¿Quién ganó realmente en 2021?
Samsung en la gama alta, sin duda. Pero en el medio, fue caótico. Xiaomi, OPPO, Vivo, todos peleaban. ZTE llegó al cuarto lugar en Perú. No había un ganador claro.
¿Qué significa eso para 2022?
Que el mercado seguirá fragmentándose. Google y Sony se enfocaron en nichos. Motorola volvió a la gama alta. Nadie puede dormir en este mercado.