17 destinos turísticos en riesgo de desaparecer antes de 2100 por subida del nivel del mar

Bangladesh podría desplazar a 20 millones de personas; Fiyi sufrió 19 muertes y miles de desplazados en inundaciones de 2009; Seychelles vería extinción de núcleos poblacionales costeros.
El 80% de las Maldivas podría ser inhabitable para 2050
Las Maldivas, con altitud media de 1,5 metros, enfrenta la amenaza más inmediata entre los diecisiete destinos en riesgo.

El Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático advierte que el ascenso del mar, proyectado entre 32 y 84 centímetros para el año 2100, amenaza con transformar irreversiblemente diecisiete de los destinos turísticos más emblemáticos del planeta. Desde las islas de apenas metro y medio de altitud en el Pacífico hasta ciudades europeas centenarias, la humanidad se enfrenta a una reconfiguración del mapa que no distingue entre el lujo de Maldivas y la historia de Venecia. Lo que parece un incremento modesto en cifras esconde el desplazamiento de decenas de millones de personas y la extinción de culturas enteras forjadas a orillas del mar.

  • El nivel del mar sube cuatro veces más rápido en Kiribati que en el resto del mundo, convirtiendo cada año en una cuenta regresiva para sus habitantes.
  • El 80% de las islas de Maldivas podría volverse inhabitable antes de 2050, décadas antes de que los modelos climáticos más pesimistas alcancen su punto crítico.
  • Venecia se hunde físicamente entre uno y dos milímetros al año mientras acumula dieciocho inundaciones graves en dos décadas, atrapada entre el agua que sube y el suelo que cede.
  • Bangladesh enfrenta la pérdida del 17% de su territorio, lo que obligaría a desplazar a 20 millones de personas en uno de los países más densamente poblados del mundo.
  • Gobiernos, científicos y organismos internacionales coinciden en que solo una acción climática urgente y sostenida puede mitigar pérdidas que, de otro modo, serán irreversibles.

Los científicos del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático han trazado una advertencia difícil de ignorar: para 2100, el nivel del mar habrá subido entre 32 y 84 centímetros en promedio. Una cifra que parece contenida, pero que basta para borrar del mapa algunos de los lugares más visitados y habitados del planeta.

Las naciones insulares del Pacífico encabezan la lista de los más vulnerables. Maldivas, con una altitud media de apenas 1,5 metros, podría ver el 80% de sus islas inhabitables para 2050. Kiribati registra una subida del mar cuatro veces superior a la media global. Tuvalu ha visto ascender el agua 21 centímetros en treinta años, y la ONU estima que el 95% del país podría quedar sumergido a finales de siglo. Las Bahamas, Samoa, las Seychelles, las Islas Salomón y las Islas Marshall completan un panorama en el que el océano ya no es solo horizonte, sino amenaza cotidiana.

Pero la crisis no respeta fronteras ni niveles de desarrollo. Venecia acumula dieciocho inundaciones graves en dos décadas y se hunde físicamente cada año. Miami, construida sobre piedra caliza porosa, recibe el agua tanto desde el océano como desde el subsuelo. Los Países Bajos, donde el 60% de la población vive en zonas de riesgo, podrían enfrentar una subida superior al metro si el calentamiento global alcanza los dos grados.

La dimensión humana es la más difícil de cuantificar. Bangladesh podría perder el 17% de su territorio y desplazar a 20 millones de personas. Fiyi ya vivió en 2009 inundaciones que mataron a 19 personas y dejaron a miles sin hogar. Vanuatu vio destruido el 90% de los edificios de su capital tras el ciclón Pam en 2015. Estos diecisiete destinos no desaparecerán de golpe, pero la trayectoria es inequívoca: en menos de un siglo, el mapa turístico y humano del mundo será irreconocible.

Los científicos del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático han trazado un mapa del futuro que es difícil de mirar. Para el año 2100, advierten, el nivel del mar habrá subido entre 32 y 84 centímetros en promedio a escala mundial. Parece poco. Pero en los próximos ochenta años, ese incremento aparentemente modesto borrará del mapa algunos de los lugares más hermosos y visitados del planeta.

Las Maldivas son quizá el ejemplo más dramático. Con una altitud media de apenas 1,5 metros y su punto más elevado a 2,3 metros, es el país más bajo del mundo. Sus 1.100 islas son un ícono del turismo de lujo, archipiélagos de agua turquesa y resorts de ensueño. Pero los cálculos sugieren que alrededor del 80 por ciento de ellas podrían volverse inhabitables para 2050, mucho antes de que termine el siglo. Kiribati, un archipiélago en Oceanía con altitud media de tres metros, enfrenta una amenaza aún más acelerada: el nivel del mar sube allí a razón de 1,2 centímetros anuales, cuatro veces más rápido que el promedio global. Tuvalu ha visto subir el agua 21 centímetros en los últimos treinta años, casi el doble de la media mundial. La ONU estima que el 95 por ciento del país podría quedar sumergido para 2100.

No son solo islas remotas. Las Bahamas, donde se alza Nassau, su capital, tiene un punto máximo de apenas cinco metros sobre el nivel del mar. Un mapa de la Universidad de California sugiere que gran parte del territorio podría estar bajo agua en setenta y cinco años, con nuevas lagunas interiores formándose a medida que el océano avanza tierra adentro. Samoa, con menos de 3.000 kilómetros cuadrados de superficie, está protegida actualmente por arrecifes de coral que actúan como barrera natural. Pero el calentamiento hace desaparecer esos arrecifes, dejando la isla expuesta. Las Seychelles, 115 islas donde viven 130.000 personas concentradas en la costa, verían extinguirse sus núcleos poblacionales. Las Islas Salomón, que albergan a más de 800.000 personas, ya sufren erosión notable, y pequeñas islas enteras han desaparecido. Las Islas Marshall, con apenas 181 kilómetros cuadrados, pierden territorio año tras año; en su capital, Majuro, terrenos que antes estaban secos han sido ya engullidos por el mar.

Pero el problema no se limita a destinos exóticos. Venecia, una de las ciudades más visitadas de Europa, ha sufrido dieciocho inundaciones graves en las últimas dos décadas. Investigadores del Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología han documentado que la ciudad se hunde entre uno y dos milímetros cada año, agravando la amenaza del agua ascendente. Miami, construida sobre piedra caliza porosa, enfrenta un peligro peculiar: el agua sube no solo desde el océano, sino también desde debajo de la tierra, filtrándose a través del suelo. Con una altitud de apenas 1,8 metros, la ciudad está en la línea de fuego. Los Países Bajos, donde el 60 por ciento de la población vive en zonas de riesgo de inundación, podrían ver subir el nivel del mar más de un metro para 2100 si las temperaturas globales aumentan dos grados.

La dimensión humana de esta transformación es colosal. Bangladesh podría perder el 17 por ciento de su territorio, lo que significaría el desplazamiento de aproximadamente 20 millones de personas. El nivel del mar a lo largo de su costa podría subir hasta 1,5 metros, y los fenómenos meteorológicos extremos podrían amplificar aún más esa cifra. Fiyi, un paraíso tropical conocido por sus playas de arena blanca y volcanes, ya sufrió en 2009 inundaciones devastadoras que mataron a 19 personas y desplazaron a miles, causando daños graves a la infraestructura. Vanuatu, considerado uno de los países más propensos a desastres naturales del mundo, fue azotado en 2015 por el ciclón Pam, que dañó el 90 por ciento de los edificios de su capital.

Estos diecisiete destinos no desaparecerán de la noche a la mañana. Algunos resistirán más que otros. Pero la trayectoria es clara: en menos de un siglo, el mapa del mundo turístico será irreconocible, y millones de personas perderán sus hogares.

El Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático advierte que el nivel del mar podría subir entre 32 y 84 centímetros para el año 2100
— Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático
En Kiribati, el nivel del mar sube a aproximadamente 1,2 centímetros al año, cuatro veces más rápido que la media mundial
— Datos de monitoreo regional
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué estos lugares específicos? ¿Qué los hace tan vulnerables?

Model

La mayoría están en islas o costas bajas. Maldivas tiene 1,5 metros de altitud media. Cuando el agua sube 32 a 84 centímetros, no es un problema abstracto, es la diferencia entre tierra habitable y océano.

Inventor

Pero 84 centímetros en ochenta años parece gradual. ¿Por qué es tan urgente?

Model

Porque en lugares como Kiribati, el mar ya sube a 1,2 centímetros al año. Eso es cuatro veces más rápido que el promedio. Y no es lineal: las tormentas, las mareas altas, todo se amplifica. Venecia ya ha sufrido dieciocho inundaciones graves en veinte años.

Inventor

¿Qué pasa con los arrecifes de coral que mencionas en Samoa?

Model

Son defensas naturales. Protegen la isla de las olas grandes. Pero el calentamiento del océano los mata. Sin ellos, Samoa queda expuesta directamente al avance del mar.

Inventor

Bangladesh es diferente, ¿verdad? No es un destino turístico.

Model

No, pero es donde viven 20 millones de personas que podrían ser desplazadas. El turismo es importante, pero la historia real es sobre dónde van a vivir esas personas cuando pierdan el 17 por ciento de su tierra.

Inventor

¿Y Miami? Es una ciudad moderna, desarrollada.

Model

Eso no la salva. Está construida sobre piedra caliza porosa. El agua sube desde abajo, no solo desde el océano. Con 1,8 metros de altitud, es tan vulnerable como cualquier isla pequeña.

Inventor

¿Hay algo que se pueda hacer?

Model

Algunos países como Países Bajos tienen experiencia con defensas costeras. Pero para las islas pequeñas, la realidad es más dura. No puedes construir un dique alrededor de Maldivas.

Quer a matéria completa? Leia o original em 20 Minutos ↗
Fale Conosco FAQ