En la política, los silencios hablan tanto como las palabras. Rafael López Aliaga, líder de Renovación Popular y actual alcalde de Lima, salió a contener el ruido público tras la renuncia irrevocable de Luis Rubio a la candidatura por la Alcaldía de Lima, invocando circunstancias personales como única explicación posible. Su mensaje no fue una apertura hacia la transparencia, sino una defensa del derecho a la privacidad en medio de una contienda electoral que ahora enfrenta un vacío estratégico difícil de llenar. El partido sigue en pie, pero la pregunta sobre quién lo representará en las urna