En el tablero electoral de Lima, la renuncia de un candidato no clausura una ambición política sino que la redirige. Luis Rubio cedió su lugar en la papeleta de Renovación Popular dentro del plazo legal, abriendo paso a que Rafael López Aliaga, inscrito como primer regidor, asuma la alcaldía si el partido triunfa en octubre. Lo que la Constitución intentó cerrar en 2018 —la reelección inmediata de autoridades locales— encuentra aquí una grieta que la ley vigente no ha sabido sellar, y que más de cien candidatos en todo el país ya han aprendido a atravesar.