Tienes que entrar en esa habitación y eliminar la amenaza
El atacante ingresó a la escuela a las 11:33 a.m. y disparó durante minutos; agentes llegaron rápidamente pero se retiraron cuando recibieron fuego, perdiendo oportunidades críticas de intervención. Expertos en tácticas policiales critican que los agentes no siguieron protocolos de atacante activo, que requieren avanzar hacia los disparos para minimizar bajas civiles, no retirarse.
- El atacante ingresó a las 11:33 a.m. del 24 de mayo; agentes llegaron en tres minutos pero se retiraron bajo fuego
- 21 personas murieron: 19 estudiantes y 2 maestros en la Escuela Primaria Robb
- Agentes esperaron hasta las 12:50 p.m.—más de una hora—antes de irrumpir en el aula y matar al atacante
- Al menos ocho agencias respondieron; no está claro quién estaba al mando
El video de vigilancia del tiroteo en Uvalde muestra que agentes armados esperaron más de una hora antes de confrontar al atacante, retirándose bajo fuego cuando se acercaron inicialmente a las aulas donde murieron 21 personas.
El video de vigilancia de 82 minutos del tiroteo en la Escuela Primaria Robb de Uvalde, Texas, captura el momento en que un hombre armado entra sin obstáculos al edificio a las 11:33 a.m. del 24 de mayo, recorre un pasillo con un rifle semiautomático y abre fuego en un aula contigua, matando a 19 estudiantes y dos maestros. Lo que el video revela sobre la respuesta policial es tanto claro como perturbador: agentes fuertemente armados con rifles y escudos balísticos permanecen en el pasillo durante más de una hora antes de finalmente confrontar al atacante, y en un momento crítico temprano, se retiran bajo fuego cuando tienen la oportunidad de intervenir.
Aproximadamente tres minutos después de que el atacante ingresa a la escuela, al menos nueve agentes llegan al edificio en lo que un exagente del FBI describe como un tiempo de respuesta extraordinario. Dos agentes entran por un extremo del pasillo y siete en fila india por el otro. Al menos tres de ellos, dos armados con rifles, se dirigen inmediatamente hacia la puerta del aula donde están ocurriendo los disparos, agachándose para protegerse. Pero en lugar de forzar la entrada—el paso siguiente ampliamente aceptado en un protocolo de atacante activo—se mantienen fuera de la puerta hasta que escuchan disparos adicionales. Entonces se retiran rápidamente por el pasillo, perdiendo lo que los expertos describen como una oportunidad crítica de salvar vidas.
Bill Francis, quien dirigió el equipo de rescate de rehenes del FBI durante 17 años, es directo sobre lo que ve en el video: "Están justo ahí. Están recibiendo disparos. En ese momento solo tienes que ganar la pelea. Tienes que entrar en esa habitación y tienes que eliminar la amenaza". El entrenamiento estándar para atacantes activos sostiene que las demoras en confrontar a un pistolero pueden costarles la vida a civiles, y que los agentes deben moverse hacia los disparos, incluso solos si es necesario, para detener el asesinato. Un enfrentamiento rápido puede salvar vidas. La retirada de estos agentes, dice Francis, significa que "pierden la posibilidad de que los niños que están heridos, sangrando allí adentro, tal vez se salven y más niños reciban disparos en ese momento".
El video muestra detalles que generan preguntas adicionales sobre el entrenamiento y la toma de decisiones. Se ve a agentes con chalecos antibalas deambulando por el pasillo mientras el atacante ocupa las aulas contiguas. En un momento, un agente revisa su teléfono—contexto que un representante estatal proporcionó después: el agente es Rubén Ruiz, oficial de la Policía del Distrito Escolar de Uvalde y esposo de Eva Mireles, una maestra de cuarto grado de 17 años de experiencia que fue asesinada. Mireles había llamado a su esposo por teléfono mientras él estaba de pie armado en el pasillo para decirle que se estaba muriendo. Ruiz intentó intervenir pero fue sacado del edificio y desarmado.
A las 12:21 p.m., un grupo de agentes que incluye personal de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos con equipo táctico se mueve por el pasillo en formación. Esperan nuevamente—esta vez hasta las 12:50 p.m.—antes de irrumpir en el aula y matar al atacante. El video no muestra el enfrentamiento final. Una ráfaga de disparos marca el final de uno de los tiroteos escolares más mortíferos en la historia estadounidense.
Lo que el video no revela es quizás tan significativo como lo que sí muestra. No arroja luz sobre por qué los agentes esperaron tanto, ni revela quién fue responsable de la demora. No queda claro a qué agencias pertenecían los agentes o quién estaba al mando, aunque el Departamento de Seguridad Pública de Texas ha identificado al jefe de policía del distrito escolar, Pedro Arredondo, como el oficial a cargo. El DPS ha dicho que Arredondo clasificó erróneamente el asedio como una situación de barricada en lugar de un informe de atacante activo, lo que requiere una respuesta más mesurada. Arredondo ha negado ser el comandante del incidente o haber instruido a los agentes para que se abstuvieran de irrumpir en las aulas. Renunció a su curul en el Concejo Municipal de Uvalde una semana después del atentado.
Al menos ocho agencias—tres federales, dos estatales y tres locales—respondieron a la escuela ese día. Muchas no han respondido a solicitudes de comentarios. El video tampoco revela qué estaba sucediendo fuera del edificio durante el asedio, un vacío que expertos señalan como potencialmente significativo. Steve Ijames, quien dirigió una unidad SWAT en Missouri y ahora consulta sobre tácticas policiales, expresa incredulidad: "La pregunta primordial cuando miras el video es: '¿Por qué no estás haciendo tu trabajo?'. Hay muchos policiales apuntando con armas por el pasillo como si esperaran que este tipo saliera corriendo. La idea de que nos quedemos allí con búnkeres, escudos, rifles y cascos y no hagamos nada es simplemente incomprensible".
Una comisión de investigación de la Cámara de Representantes de Texas estaba lista para publicar su informe preliminar el fin de semana en que se divulgó el video. El FBI y los Texas Rangers están investigando el tiroteo. Durante el asedio, los niños hicieron varias llamadas telefónicas a la policía mientras los agentes esperaban en el pasillo. Una niña de 11 años que sobrevivió se cubrió con la sangre de un compañero de clase muerto y se hizo la muerta. El video genera más preguntas que respuestas, y las decisiones tomadas en esos minutos críticos permanecen bajo escrutinio intenso.
Notable Quotes
Están justo ahí. Están recibiendo disparos. En ese momento solo tienes que ganar la pelea. Tienes que entrar en esa habitación y tienes que eliminar la amenaza— Bill Francis, exagente del FBI y exlíder del equipo de rescate de rehenes
La pregunta primordial cuando miras el video es: '¿Por qué no estás haciendo tu trabajo?'. La idea de que nos quedemos allí con búnkeres, escudos, rifles y cascos y no hagamos nada es simplemente incomprensible— Steve Ijames, exdirector de unidad SWAT y consultor de tácticas policiales
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué el video es tan importante si no muestra lo que realmente pasó al final?
Porque muestra el momento en que todo cambió. Esos primeros tres minutos, cuando los agentes estaban ahí y se retiraron, eso es donde se perdieron vidas. El video documenta una oportunidad que no se aprovechó.
¿Qué significa exactamente que se "retiraron bajo fuego"?
Significa que estaban frente a la puerta, escucharon disparos, y en lugar de entrar—como el entrenamiento les dice que hagan—corrieron hacia atrás por el pasillo. Los expertos dicen que en esos segundos, mientras se retiraban, el atacante pudo haber seguido disparando a los niños adentro.
¿Entonces los agentes sabían qué hacer pero no lo hicieron?
Eso es lo que sugieren los expertos. El protocolo de atacante activo es claro: avanza hacia los disparos, no te retires. Pero algo en esa escena—miedo, confusión, falta de liderazgo claro—hizo que no lo hicieran.
¿Quién decidió esperar una hora completa antes de entrar?
Eso es lo que el video no responde. El jefe de policía del distrito escolar dice que no se consideraba a sí mismo al mando. Hay ocho agencias diferentes en el video. Nadie ha explicado claramente quién estaba tomando las decisiones.
¿Qué pasaba afuera del edificio durante todo ese tiempo?
No lo sabemos. El video solo muestra el pasillo interior. Los expertos dicen que tal vez había agentes intentando entrar por ventanas o puertas traseras, pero eso no está documentado. Es un agujero enorme en lo que sabemos.
¿Cambió algo después de que se publicó el video?
Generó crítica masiva, pero las preguntas fundamentales siguen sin respuesta. Una comisión de investigación estaba a punto de publicar su informe. Lo que importa ahora es si esas respuestas finalmente llegan.