Primera molécula que modifica la progresión independientemente de los brotes
Durante décadas, la esclerosis múltiple progresiva avanzaba en silencio incluso cuando los pacientes no sufrían brotes, dejando a los neurólogos sin herramientas para detenerla. La Comisión Europea ha aprobado ahora el tolebrutinib, primer inhibidor de la enzima BTK, un fármaco capaz de cruzar la barrera hematoencefálica y actuar directamente sobre la inflamación cerebral que sostiene esa progresión invisible. Para más de 50.000 personas en España —muchas de ellas adultos jóvenes enfrentando la pérdida de movilidad y visión— este hito científico representa la primera vez que la medicina puede modificar el curso de la enfermedad con independencia de los brotes.
- La esclerosis múltiple progresiva secundaria avanzaba sin freno porque ningún fármaco existente podía actuar dentro del cerebro ni detener el daño neurológico entre brotes.
- El ensayo Hercules demostró reducciones del 31% en la progresión de discapacidad y del 38% en nuevas lesiones, cifras que los neurólogos califican de sin precedentes para esta forma de la enfermedad.
- La aprobación europea abre la puerta a la prescripción en toda la UE, pero los pacientes españoles deberán esperar hasta el segundo semestre de 2027 mientras el Ministerio de Sanidad negocia el precio con Sanofi.
- Tres compañías más —Roche, Novartis e InnoCare Pharma— desarrollan inhibidores BTK alternativos, abriendo la posibilidad de terapias combinadas y tratamientos personalizados según el perfil de cada paciente.
- Persiste una incertidumbre clave: el seguimiento del ensayo fue de solo dos años y medio, y aún se desconoce si la eficacia del fármaco se mantendrá o disminuirá a largo plazo.
La Comisión Europea ha aprobado el tolebrutinib —nombre comercial Cenrifki—, el primer fármaco de una clase completamente nueva para tratar la esclerosis múltiple: los inhibidores de la enzima BTK. Su llegada marca un antes y un después porque, a diferencia de todos los tratamientos anteriores, actúa sobre la progresión de la enfermedad con independencia de si el paciente sufre o no brotes.
La esclerosis múltiple afecta a más de 50.000 personas en España y es la principal causa de discapacidad no traumática en adultos jóvenes. En su forma progresiva secundaria —la más grave, hacia la que evoluciona la mayoría de los pacientes con el tiempo— el sistema nervioso se deteriora de manera continua incluso en ausencia de episodios agudos. El tolebrutinib ha sido aprobado precisamente para estos pacientes, aquellos que llevan al menos dos años sin brotes.
Los datos del ensayo Hercules son contundentes: el fármaco redujo un 31% el riesgo de progresión de la discapacidad, un 23% el riesgo de deterioro en la marcha y un 38% la aparición de nuevas lesiones neurológicas. Su eficacia descansa en dos propiedades únicas: inhibe la enzima BTK, bloqueando las células B que atacan la mielina neuronal, y es capaz de atravesar la barrera hematoencefálica, algo que otros fármacos no logran, permitiéndole reducir la inflamación directamente dentro del cerebro.
Sanofi comenzará a distribuirlo en Alemania este mismo año, pero los pacientes españoles probablemente no tendrán acceso a través de la sanidad pública hasta el segundo semestre de 2027, una vez concluidas las negociaciones de precio con el Ministerio de Sanidad. Mientras tanto, Roche, Novartis e InnoCare Pharma avanzan con sus propios inhibidores BTK en ensayos de fase 3, lo que podría abrir en el futuro la posibilidad de tratamientos combinados. Queda pendiente, no obstante, confirmar con estudios más prolongados si la eficacia del tolebrutinib se sostiene más allá de los dos años y medio que duró el seguimiento del ensayo.
La Comisión Europea ha dado luz verde a un fármaco que cambia fundamentalmente la forma en que se trata la esclerosis múltiple. El tolebrutinib, que llegará al mercado bajo el nombre comercial Cenrifki, representa el primer medicamento de una clase completamente nueva: los inhibidores de la enzima BTK. A diferencia de cualquier tratamiento anterior, este fármaco detiene la progresión de la enfermedad sin depender de que el paciente tenga o no brotes, lo que abre una puerta que los neurólogos llevan años esperando.
La esclerosis múltiple es una enfermedad autoinmune que afecta a más de 50.000 personas en España. En ella, las células del sistema inmune atacan por error la mielina que recubre las neuronas, dañando progresivamente el sistema nervioso. Es la principal causa de discapacidad no traumática en adultos jóvenes, y puede llevar a la pérdida de movilidad y visión. Alrededor del 90% de los casos comienzan con brotes esporádicos, períodos en los que el paciente experimenta un deterioro marcado. Con el tiempo, la mayoría de estas personas evolucionan hacia una forma más grave llamada esclerosis múltiple progresiva secundaria, en la que la enfermedad avanza incluso cuando no hay brotes.
El tolebrutinib ha sido aprobado específicamente para esta forma avanzada de la enfermedad, en pacientes que llevan al menos dos años sin sufrir brotes. Los resultados del ensayo clínico Hercules, que sustentaron la aprobación, son significativos: el fármaco redujo un 31% el riesgo de que la discapacidad progresara en un plazo de seis meses. También disminuyó un 23% el riesgo de que los pacientes caminaran más lentamente y un 38% el riesgo de nuevas lesiones neurológicas detectadas mediante resonancia magnética. Xavier Montalban, neurólogo del Centre d'Esclerosi Múltiple de Catalunya en el hospital Vall d'Hebron, que participó en el desarrollo clínico del fármaco, subraya que es la primera vez que se tiene una molécula capaz de modificar la progresión de la enfermedad independientemente de los brotes.
La efectividad del tolebrutinib descansa en dos características clave. Primero, inhibe la enzima BTK, que está involucrada en el desarrollo y la actividad de las células B del sistema inmune, las cuales juegan un papel central en la esclerosis múltiple. Al bloquear esta enzima, el fármaco reduce la producción de anticuerpos y la activación de células T que atacan la mielina neuronal. Segundo, y esto es crucial, el tolebrutinib puede atravesar la barrera hematoencefálica, lo que otros fármacos no logran hacer. Una vez dentro del cerebro, reduce la inflamación que contribuye al daño neurológico y a la progresión de la enfermedad incluso en períodos sin brotes.
Sanofi ha informado que el medicamento comenzará a distribuirse en Alemania durante este año. Aunque la aprobación europea permite que se prescriba en toda la Unión Europea, su llegada a la sanidad pública española dependerá de las negociaciones sobre el precio entre el ministerio de Sanidad y la farmacéutica. Según datos de la consultoría IQVIA, el tiempo promedio entre la aprobación de un fármaco innovador en Europa y su disponibilidad en el sistema público español es de 18 meses, lo que sugiere que los pacientes españoles probablemente no tendrán acceso al tolebrutinib antes del segundo semestre de 2027.
El panorama futuro es prometedor pero aún incierto. Tres compañías farmacéuticas más —Roche, Novartis e InnoCare Pharma— tienen en marcha ensayos clínicos de fase 3 con otros inhibidores de BTK para la esclerosis múltiple. Cada uno posee características distintas, lo que significa que probablemente habrá diferencias en su eficacia y efectos secundarios, permitiendo a los médicos elegir el más adecuado según el perfil de cada paciente. Sin embargo, queda por resolver una pregunta fundamental: la aprobación del tolebrutinib se basó en un seguimiento de dos años y medio de los participantes en el ensayo Hercules. Se necesitarán estudios más prolongados para determinar si la eficacia se mantiene o disminuye con el tiempo. Peter Calabresi, de la Universidad Johns Hopkins, ha señalado en un editorial en The New England Journal of Medicine que también están justificados ensayos clínicos para evaluar los beneficios de iniciar terapias combinadas desde el comienzo de la enfermedad, abriendo la posibilidad de que estos nuevos fármacos se utilicen junto con otros tratamientos existentes.
Notable Quotes
Es la primera vez que tenemos una molécula que modifica la progresión de la enfermedad independientemente de los brotes— Xavier Montalban, neurólogo del Centre d'Esclerosi Múltiple de Catalunya
Los médicos tendrán que encontrar la mejor manera de utilizar estos fármacos y están justificados ensayos clínicos para evaluar los beneficios de iniciar una terapia combinada desde el comienzo de la enfermedad— Peter Calabresi, Universidad Johns Hopkins
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué es tan importante que este fármaco pueda cruzar la barrera hematoencefálica?
Porque la mayoría de los tratamientos anteriores no pueden acceder al cerebro, donde ocurre gran parte del daño neurológico en la esclerosis múltiple. El tolebrutinib llega allí y reduce la inflamación directamente en el lugar donde más importa.
Entiendo que funciona de manera diferente a otros medicamentos. ¿Qué lo hace tan distinto?
Los tratamientos anteriores se enfocaban principalmente en controlar los brotes. Este fármaco detiene la progresión de la enfermedad incluso cuando no hay brotes, que es lo que ocurre en la forma más avanzada de la enfermedad.
¿Cuánto tiempo tardará en llegar a los pacientes españoles?
Probablemente no antes del segundo semestre de 2027. Aunque ya está aprobado en Europa, el sistema público español necesita negociar el precio con la farmacéutica, y ese proceso toma tiempo.
¿Hay algo que aún no sabemos sobre este medicamento?
Sí. Los datos de eficacia provienen de un seguimiento de dos años y medio. Necesitamos estudios más largos para saber si el fármaco mantiene su efectividad a lo largo de los años o si pierde potencia con el tiempo.
¿Qué significa que haya otros tres fármacos similares en desarrollo?
Que pronto habrá opciones. Cada uno tendrá características distintas, efectos secundarios diferentes, y algunos funcionarán mejor para ciertos pacientes que para otros. También abre la puerta a usar varios de estos medicamentos juntos.