En el cruce entre la identidad digital y el derecho a comunicarse, la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones de México da un paso que lleva meses gestándose: vincular formalmente a cada persona con su línea telefónica. A partir del 16 de agosto, quienes no hayan completado ese registro verán sus servicios suspendidos de forma gradual, comenzando por los números terminados en 0. La suspensión no es una pérdida definitiva, sino una pausa que aguarda el momento en que el usuario decida cerrar el trámite pendiente.