En el corazón de la Feria Internacional del Libro de La Paz, la artista Alexandra Bravo ofreció al mundo el fruto de cuatro décadas de escucha: un libro que convierte el labrado de plumas en puente entre la memoria indígena y el presente. Su presentación, celebrada el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, no fue solo un lanzamiento editorial, sino un acto de devolución —a las comunidades amazónicas y andinas que la formaron— de lo que siempre les perteneció. En un tiempo en que lo ancestral suele perderse en silencio, Bravo propone que el arte puede ser, a la vez, resistencia, conservaci