En el sur de Brasil, LG Electronics ha encendido las máquinas de una segunda fábrica en Paraná, sumando 600.000 refrigeradores anuales a su ya considerable presencia en el continente. El movimiento no es casual: Brasil, con su creciente clase consumidora impulsada por políticas sociales, se ha convertido en uno de los escenarios más fértiles para la industria de electrodomésticos en el hemisferio. Con ambas plantas operando juntas, LG aspira a superar los 7 millones de unidades anuales, transformándose de fabricante local a proveedor regional de toda Sudamérica.