Apenas medio año después de emanciparse, Level afronta una cura de adelgazamiento
En el momento en que Barcelona se prepara para ampliar su aeropuerto con una inversión de más de 3.000 millones de euros, Level, la aerolínea de largo radio del grupo IAG, elige replegarse: cancela sus rutas directas a San Francisco, Boston y Los Ángeles, cediendo terreno ante la presión de las grandes aerolíneas estadounidenses y el desgaste de su propia flota. Este repliegue, presentado como circunstancial, revela la tensión permanente entre la ambición estratégica de los grandes grupos aeronáuticos y las realidades cotidianas del mercado: la competencia de precios, el envejecimiento de los aviones y la incertidumbre sobre el futuro. La historia de Level es, en cierto modo, la historia de cualquier proyecto que nace para responder a una amenaza y debe reinventarse cuando esa amenaza desaparece y deja tras de sí un paisaje más complejo.
- Level cancela sus tres rutas transatlánticas desde Barcelona justo cuando el aeropuerto catalán se expande, generando una contradicción difícil de ignorar.
- La competencia de JetBlue, American, Delta y United ha erosionado el espacio que Level necesitaba para ser rentable en el Atlántico Norte.
- Tres de sus siete Airbus A330-200 están fuera de servicio por averías en cabina, provocando retrasos y overbooking que dañan la experiencia del pasajero.
- IAG no decidirá hasta 2028 cómo distribuir sus 21 nuevos A330-900neo, dejando el futuro de Level en Barcelona suspendido en la incertidumbre.
- La aerolínea, que acaba de obtener código propio en diciembre de 2025, se contrae apenas seis meses después de su emancipación como marca independiente.
Level, la aerolínea de largo radio del grupo IAG con base en El Prat, está reduciendo su presencia en Barcelona en un momento paradójico: la ciudad se prepara para una de las mayores ampliaciones de su historia aeroportuaria. La compañía ha cancelado ya la ruta a San Francisco y suprimirá Boston y Los Ángeles tras el verano, recortando tanto destinos como capacidad de plazas desde la ciudad condal.
Dos presiones explican la retirada. Por un lado, la competencia transatlántica se ha endurecido: American, Delta, United y la recién llegada JetBlue —que ofrece vuelos directos a Boston desde 399 euros— han consolidado su dominio en las rutas que Level intentaba explotar. Por otro, tres de sus siete Airbus A330-200 han sido retirados de circulación por averías en cabina, principalmente asientos defectuosos, vinculadas al uso intensivo acumulado. Aunque la seguridad operacional no está comprometida, los problemas han generado retrasos y situaciones de overbooking que erosionan la confianza del pasajero.
El momento resulta especialmente llamativo porque Level acaba de separarse formalmente de Iberia con código propio en diciembre de 2025, apenas medio año antes de anunciar esta contracción. La aerolínea nació en 2017 para competir con Norwegian en el segmento low cost de largo radio; Norwegian ya no existe como rival, pero el hueco que dejó fue ocupado por operadores con músculo financiero mucho mayor.
El grupo IAG recibirá 21 Airbus A330-900neo a partir de 2028, pero aún no ha decidido cómo distribuirlos entre sus aerolíneas. La asignación dependerá de la rentabilidad calculada en ese momento, lo que deja el futuro de Level en Barcelona condicionado a variables que hoy nadie puede predecir con certeza. Mientras tanto, Aena avanza en su plan de inversión de más de 3.000 millones para ampliar El Prat, con el respaldo del Govern y del president Salvador Illa, con el objetivo declarado de atraer más vuelos de largo radio. Level insiste en que su repliegue es circunstancial, pero la realidad es que se contrae precisamente cuando se esperaba que creciera.
Level, la aerolínea de largo radio del grupo IAG, está replegando operaciones en Barcelona justo cuando el aeropuerto catalán se prepara para una ambiciosa expansión. La compañía low cost, que tiene su base en El Prat, ha anunciado la supresión de tres rutas clave hacia Estados Unidos: San Francisco fue cancelada en primavera, y Boston y Los Ángeles desaparecerán del calendario después del verano. Con estas decisiones, Level reduce tanto el número de destinos como la capacidad de plazas disponibles desde Barcelona, un movimiento que la empresa describe como "circunstancial" mientras espera que cambien las condiciones del mercado.
La retirada responde a dos presiones simultáneas. La primera es la competencia feroz en las rutas transatlánticas desde Barcelona, donde American Airlines, Delta, United y la recién llegada Jet Blue han consolidado su presencia. Jet Blue, en particular, comenzó hace poco sus vuelos directos a Boston con precios agresivos: 399 euros en turista y 1.699 en business. La segunda presión viene de adentro: tres de los siete aviones Airbus A330-200 que conforman la flota de Level han sufrido una cascada de problemas que obligaron a retirarlos de circulación. Aunque no se trata de averías de motor que comprometan la seguridad operacional, las incidencias en cabina —asientos defectuosos, principalmente— han generado retrasos y situaciones de overbooking. Dos de estos aparatos fueron adquiridos a la australiana Virgin, y fuentes conocedoras del asunto vinculan los problemas con el uso intensivo acumulado.
El timing de este repliegue resulta paradójico. Level acaba de emanciparse como marca independiente en diciembre de 2025, con código propio separado de Iberia, apenas medio año antes de anunciar esta contracción. La aerolínea nació en 2017 como respuesta a la amenaza de Norwegian, que en ese momento ofrecía rutas directas a precios muy bajos hacia Estados Unidos desde Barcelona. Norwegian ya no es competidor, pero el vacío que dejó fue ocupado rápidamente por las grandes alianzas estadounidenses. Vueling domina El Prat con casi el 40% de la oferta total, enfocada en rutas de corto alcance, mientras que IAG posicionó a Level como su instrumento para explotar el largo radio desde la ciudad condal.
El grupo IAG, que también controla British Airways, Iberia, Vueling y Aer Lingus, tiene planes para renovar su flota de largo radio. A partir de 2028, recibirá un pedido de 21 Airbus A330-900neo. Sin embargo, la distribución de estos nuevos aviones entre las aerolíneas del grupo aún no está decidida. Un portavoz de IAG explicó que la asignación dependerá del retorno que se calcule en ese momento, lo que significa que las circunstancias del mercado aeronáutico determinarán si alguno de los nuevos aparatos llevará el logo de Level.
Mientras tanto, el aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat sigue siendo un hub de actividad intensa. El viernes pasado registró 1.161 vuelos, reflejando la importancia de la infraestructura en la red europea. Aena tiene previsto invertir más de 3.000 millones en una profunda remodelación que incluye el alargamiento de una de las tres pistas y la construcción de una nueva terminal satélite. El Govern de la Generalitat y el president Salvador Illa respaldan totalmente el proyecto, cuyo objetivo es garantizar que El Prat pueda acoger más conexiones de largo radio. Level insiste en que su repliegue no contradice el compromiso del grupo IAG de posicionar Barcelona como hub, pero la realidad es que la aerolínea está contrayéndose precisamente cuando se suponía que debería expandirse.
Notable Quotes
Se trata de una medida circunstancial a la espera de que varíen las condiciones del mercado— Level
La asignación siempre es en función del retorno que se calcula en ese momento concreto— Portavoz de IAG sobre la distribución de nuevos aviones
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué Level decide retirarse justo ahora, cuando Barcelona está invirtiendo miles de millones en expandir el aeropuerto?
Porque la realidad del mercado es más dura que los planes. Level enfrenta competencia de gigantes estadounidenses que tienen más recursos, y además tiene tres aviones que no funcionan bien. No puede competir en esas condiciones.
¿Qué tipo de problemas tienen esos aviones? ¿Son peligrosos?
No son peligrosos en el sentido de seguridad. Son problemas en cabina: asientos rotos, cosas así. Pero generan retrasos, overbooking, frustración. Y parece que el uso intensivo los ha desgastado más de lo esperado.
¿Cuándo empezó Level a volar desde Barcelona?
En 2017, con apenas dos aviones. Nació como respuesta a Norwegian, que estaba ofreciendo vuelos baratos a Estados Unidos. Pero Norwegian desapareció del mercado, y ahora Level enfrenta a American, Delta, United y Jet Blue.
¿Qué pasa con los nuevos aviones que IAG va a recibir?
IAG espera 21 Airbus nuevos a partir de 2028, pero aún no decide cómo los distribuye entre sus aerolíneas. Todo dependerá de qué sea rentable en ese momento. Level podría no recibir ninguno.
¿Esto significa que Level desaparece?
No necesariamente. La compañía dice que es una medida circunstancial. Pero muestra que incluso dentro de un grupo grande como IAG, las aerolíneas tienen que competir por recursos y por rutas. Barcelona sigue siendo importante, pero Level necesita resolver sus problemas primero.
¿Qué pasa con los pasajeros que querían viajar a Boston o Los Ángeles desde Barcelona?
Tendrán que buscar alternativas. Probablemente viajar con American, Delta, United o Jet Blue. O conectar a través de Madrid con Iberia. El mercado se concentra más en manos de los grandes jugadores.