Desde los laboratorios de la Universidad de Hokkaido, Letara ha recorrido seis años de investigación hasta convertirse en una empresa capaz de atraer 16 millones de dólares de inversores que abarcan desde proveedores automotrices hasta firmas de analítica griega. La startup de Sapporo apuesta por una propulsión híbrida construida con plástico y caucho —materiales del mundo ordinario— para competir en el mercado extraordinario de cohetes de defensa y exploración espacial. Su ascenso ocurre en un Japón que abre sus puertas a la industria aeroespacial mientras China estrecha las cadenas de sumini