En vísperas del centenario del natalicio de Fidel Castro, el presidente del Partido Comunista chileno, Lautaro Carmona, viajó a La Habana por tercera vez en meses recientes para reunirse con Miguel Díaz-Canel. Lo acompañó la secretaria general Bárbara Figueroa, en un encuentro que ambas partes describieron como una reafirmación de lazos históricos de solidaridad entre sus movimientos. La cadencia de estos viajes revela algo más que protocolo: apunta a una coordinación sostenida entre dos partidos que se reconocen herederos de una misma tradición política en un continente en transformación.