En los mercados de deuda globales, una fuerza silenciosa está redistribuyendo el riesgo: la voracidad financiera de las grandes tecnológicas para costear sus ambiciones en inteligencia artificial está encareciendo el crédito de empresas sólidas y ajenas al sector, como LVMH, Sanofi o BAE Systems. BNP Paribas ha identificado este fenómeno como una 'supertendencia' que reescribe las reglas históricas del riesgo crediticio, borrando las ventajas que la solidez empresarial solía garantizar. Lo que comenzó como una carrera tecnológica podría convertirse, con el tiempo, en una presión sobre la deuda